TRABAJADORES**Que Panamá tenga la mano de obra menos calificada del continente no es casualidad: es producto de esa falta de previsión y planificación proverbial, que en un siglo de república nos ha puesto en desventaja frente a naciones menos favorecidas. La indiferencia es un veneno que en actitud suicida nos hemos recetado a nosotros mismos.
COMPETENCIA**De lo dicho en el renglón anterior, tenemos para muestra un botón: el ecoturismo, que los ticos explotan mejor, aun teniendo menos que ofrecer. Inclusive venden como parte de sus paquetes a Bocas del Toro y Coiba, que están en territorio panameño, mientras nosotros no lo hemos sabido ofrecer a un mundo interesado.
CANAL**Ahora son los colombianos quienes ya están generando técnicos, porque saben que Panamá no ha preparado a sus trabajadores para la ampliación de la vía interoceánica. Hace más de 20 años sabíamos que esta era una tarea por cumplir, y no hicimos nada. ¡Hasta cuándo esta apatía corrosiva y autodestructiva!