Transito**La Iglesia ha pedido a la presidenta Moscoso, de descanso en Mónaco, que destituya al director nacional del Tránsito, Pablo Quintero Luna, si éste no actúa con mano dura contra los malos conductores de buses y taxis. Eso está bien, salvo por un detalle, y es que dicho funcionario, aunque quisiera actuar - que no quiere, ni se atreve - no puede, porque lo nombraron precisamente para no hacer nada y dejar las cosas como están.
Mando**Quintero Luna no es sino una mera figura decorativa, que funge como director y cara visible de la Autoridad del Tránsito (ATTT). Pero quienes en verdad mandan el negocio son el viceministro de Gobierno, Alejandro Pérez, y el dirigente de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) que agrupa a todos los gremios transportistas (conductores, dueños y concesionarias del servicio), dirigencia transportista que ahora ostenta Esteban Rodríguez.
Jerarquia**Debajo de Pérez y Rodríguez siguen, en orden de poder, la Directiva de la ATTT (que da los cupos), formada por tres representantes de CANATRA y cuatro del Gobierno, presidida por Pérez; y de último, el director Quintero Luna, a quien le acaban de quitar hasta la facultad de entregar las placas de buses y taxis, de lo cual ahora se encarga directamente la propia CANATRA a través de las concesionarias transportistas. ¿Y la Ley 29? ¿Qué ley? La del diablo rojo será.