TRANSITO**La tragedia del lunes en la ciudad capital, que a candela viva le arrebató la vida a 18 personas dentro de un bus, abre la puerta de oro para hacer los cambios que el transporte público requiere, en un país que se jacta de tener vocación para el éxito. Quienes tienen el mandato deben actuar.
GOBIERNO**Con éstas, son cincuenta las muertes -treinta y dos en el Seguro Social y dieciocho por el accidente- atribuibles a la inadecuada administración de la cosa pública. La actual es una oportunidad para corregir estos entuertos, y para demostrar que en el gobierno se saben ganar el salario.
DUREZA**Una ciudad con 18 mártires a cuestas no soporta más silencio e indiferencia. Hay que depurar el sistema, empezando por aquellos que, teniendo la obligación, no han hecho su trabajo de saneamiento. No más comisiones porque, según consta, no sirven para mucho.