Transporte** Es plausible que el Presidente Torrijos tenga la intención de destinar los millones adicionales que recibirá el Estado de Panamá Ports para mejorar el transporte público, que es una vergüenza nacional. Pero antes de gastar un centésimo, debe hacer en el sector lo que la Procuradora Ana Matilde Gómez en el Ministerio Público, depurar y reestructurar el sistema desde sus cimientos.
Podredumbre** Si no lo hace, va a botar la plata, porque el sistema hace mucho tiempo colapsó y está en manos de delincuentes, de todo lo cual no es ajeno el aparato gubernamental que, en vez de regular y fiscalizar la calidad y buen funcionamiento del servicio, lo que hace es propiciar y apadrinar la corrupción en el sector.
Privatización** Lo que no debe hacerse es prestar más dinero a los actuales transportistas, porque - igual que con Mireya Moscoso - no van a pagar, porque son irresponsables. Lo mejor es abrir el sector a la inversión privada, licitar las rutas y dejar de soñar; que no somos Bogotá ni Curitiba; a menos que saquen a las mafias del negocio. Panamá merece un transporte del primer mundo.