TRANSPORTE**La presidenta Moscoso no cree que vaya a haber huelga de transportistas, porque las relaciones de éstos con su gobierno son excelentes. Tiene razón, ambos, en armonioso contubernio, son parte del problema. El año pasado, una delegación del Tránsito y el Ministerio de Gobierno se comprometió, en nuestro despacho, a acabar con la anarquía y corrupción en el sector. Pero fuera de un decreto anodino, nada hicieron.
PASAJE**Ahora están discutiendo cómo evitar un alza del pasaje motivado por el alto precio del combustible y sus derivados. Vuelven a hablar de financiamiento para la reparación y compra de vehículos. Y como los bancos estatales están copados de préstamos al sector, muchos malos o en vías de serlo, exploran la posibilidad de que entidades privadas lo financien, lo que es imposible.
BANCA**No habrá financiamiento privado, porque las garantías, el vehículo y el cupo, no sirven como tales, pues los transportistas, el Tránsito y el Ejecutivo conspiran para burlarlas y desacatar órdenes judiciales. Los transportistas entregan los autos vueltos chatarra y las autoridades cancelan el cupo, dejando al acreedor con las manos vacías. Al poco tiempo, el Tránsito vuelve a expedir el cupo a otro o al mismo transportista.