TURISMO**Una de cal y otra de arena. El Casco Viejo y la Calzada de Amador constituyen dos de los principales polos de atracción turística de la ciudad capital. Todo cuanto se haga para desarrollar y embellecer armoniosamente su entorno contribuye a hacerlos más atractivos. Del mismo modo, pero a la inversa, todo cuanto se haga de negativo y feo terminará ocasionando su ruina, como ocurrió a la Peatonal de San Francisco con los vecinos del lugar.
MERCADO**Porque así de rápido como llega, igual se marcha la gente, si algo no le gusta. Sólo una buena consulta, planificación y ejecución puede evitar que se incurra en costosos errores. Por ejemplo, el bien intencionado nuevo mercado público municipal de la antigua aduana, en avenida Balboa, a licitarse el 12 de agosto, puede acabar con el Casco Viejo, al congestionar su único acceso con negocios de alta densidad, que no armonizan con su perfil.
CALZADA**Lo contrario es el Museo de la Biodiversidad, en la Calzada, a licitarse en septiembre. Está diseñado por Frank Gehry, el arquitecto del siglo, autor del Museo de Guggenheim, en Bilbao, el Museo Espacial de California y un sinfín de edificaciones en el mundo, todos verdaderos íconos de la arquitectura contemporánea, como el edificio de ladrillos de Dusseldorf, en Alemania. Con su Museo de Gehry, Panamá tendrá su Torre Eiffel. El problema será qué hacer con tanto turismo.