Rusia tomó hoy la delantera en la lucha por el control de las rutas de transporte de gas al sur de Europa al obtener luz verde de Turquía para su gasoducto South Stream, que rivaliza con el proyecto europeo Nabucco.
Turquía autorizó hoy a Rusia el trazado del gasoducto South Stream, ideado para unir al mayor productor y exportador del gas del mundo con el sur de Europa, por el fondo del mar Negro, anunció el primer ministro ruso, Vladímir Putin.
"Quiero agradecer a Turquía la decisión de otorgar el permiso definitivo para la construcción del gasoducto South Stream en la zona especial económica turca", señaló Putin, citado por la agencia Interfax.
El acuerdo fue cerrado en el encuentro celebrado en Moscú entre el jefe de Gobierno ruso y el ministro de Energía y Recursos Naturales turco, Taner Yildiz.
El presidente del consorcio monopolístico ruso del gas Gazprom, Alexandr Miller, valoró el acuerdo como la confirmación de que el gasoducto ruso será una realidad en los plazos previstos.
"El permiso de obra obtenido de Turquía es la más seria confirmación de que el proyecto será construido de acuerdo a lo previsto, esto es, antes de finales de 2015", señaló Miller en una nota remitida por la compañía estatal rusa.
Moscú y Ankara, también en el marco de las negociaciones, acordaron hoy prorrogar los contratos de abastecimiento de gas ruso a Turquía hasta 2025.
El acuerdo, que según los analistas tiene mucho que ver con la autorización de los turcos para llevar el gas ruso a través de territorio marino, estuvo precedido por duras negociaciones, reveló Putin.
"Hay que destacar que las negociaciones, bastante tensas y difíciles, terminaron con resultado positivo. Como siempre en estos casos, los acuerdos finales son el resultado de un compromiso", explicó el líder ruso.
El gasoducto, pensado para bombear primero 30.000 millones y luego 63.000 millones de metros cúbicos de gas anuales (un 10 por ciento de las necesidades europeas) desde Rusia a Bulgaria, a través del mar Negro, y luego a los Balcanes, podría desembocar en el norte de Italia.
Igualmente, la infraestructura rusa podría llegar hasta los territorios serbios (República Srpska) de Bosnia Herzegovina, anunció el viceministro de Exteriores ruso, Vladímir Titov, en una entrevista publicada hoy en la web oficial del Ministerio.
"En el marco del estudio técnico del trazado del gasoducto por el territorio de Serbia se plantea la construcción de una ramificación a la República Srpska. En caso de confirmarse la viabilidad técnica y económica de tal ramificación el proyecto incluirá el territorio de Bosnia Herzegovina", adelantó Titov.
El trazado final, en cualquier caso, dependerá de la rentabilidad económica, manifestó hoy Alexandr Medvédev, vicepresidente de Gazprom.
En la actualidad se manejan tres alternativas para finalizar el trazado por suelo europeo: la localidad austríaca de Baumgarten, que cuenta con uno de los más grandes centros de distribución de gas de Europa; la frontera entre Eslovenia y el norte de Italia, y el sur de Italia, donde se llevaría a través de Grecia.
Rusia ya ha firmado acuerdos bilaterales intergubernamentales para llevar el gasoducto a Europa con Austria, Bulgaria, Hungría, Grecia, Eslovenia, Serbia y Croacia.
South Stream es un proyecto de gasoducto entre Rusia y los países del sur de Europa participado por las corporaciones Gazprom, la italiana Eni, la francesa EDF y la alemana BASF, que el pasado mes de septiembre sellaron un acuerdo vinculante para convertirlo en una realidad.
El proyecto ruso es competidor del europeo Nabucco, que pretende reducir la dependencia europea del gas ruso con un gasoducto de 4.000 kilómetros desde el Mar Caspio hasta Austria, pasando por Turquía, Bulgaria, Rumanía y Hungría.
A pesar de la participación de los gigantes energéticos europeos en South Stream, es Nabucco quién cuenta con el apoyo oficial de Bruselas, preocupada por la independencia energética de Europa.
El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, describió el proyecto ruso como un intento de frustrar los planes europeos de crear el llamado Corredor Sur de gas.
Y es que actualmente Bruselas importa de Rusia el 25 por ciento del gas que consume.
La misma semana que las energéticas europeas daban vida a South Stream tras firmar un acuerdo con Gazprom, la UE concedía a la Comisión Europea el mandato para que negocie con Azerbaiyán y Turkmenistán el tendido del Nabucco eludiendo territorio ruso.