Uno de los agentes de inteligencia naval detenido por la fiscalía el pasado jueves en Lima admitió que realizó la interceptación telefónica de los principales denunciados en el escándalo de la licitación de lotes petroleros en Perú, informó hoy la prensa local.
El agente de la Dirección de Inteligencia de la Marina de Guerra del Perú, técnico Martín Fernández Virhuez, confesó que realizó el espionaje al ex ministro del primer Gobierno de Alan García, Rómulo León Alegría, y al ex funcionario de la estatal Perúpetro, Alberto Químper, investigados por irregularidades en la adjudicación de cinco lotes petroleros a la empresa noruega Discover Petroleum.
Fernández se acogió a la figura de la colaboración eficaz para obtener una rebaja en su probable condena, a menos de cinco años de prisión, dado que se trata de un militar en actividad y que el Ministerio de Defensa ya adelantó su expulsión.
El militar confirmó que fue reclutado el año pasado por el contralmirante en retiro Elías Ponce Feijóo, representante de la empresa Business Track, y que éste le entregó una relación de teléfonos a ser interceptados.
Al advertir que entre las comunicaciones interceptadas habían conversaciones sobre la licitación de los lotes petroleros, realizada en septiembre pasado, Fernández se desvinculó de Bussiness Track temeroso de ser implicado en un espionaje mayor, señaló el diario La República.
Sin embargo, las actividades de Bussiness Track fueron reveladas a las autoridades por otro colaborador anónimo, tras destaparse el escándalo en octubre último y que salpicó al entonces gabinete ministerial de Jorge del Castillo, forzado a renunciar por este caso.
La Fiscalía peruana informó el jueves pasado sobre la detención de tres oficiales de la Marina de Guerra en retiro, dos en actividad y una civil que trabajaban en la empresa Bussiness Track, entre los que estaban Fernández Virhuez y Ponce Feijóo.
Fuentes de la investigación citadas por el periódico El Comercio manifestaron que la relación de teléfonos y personas, cuyas comunicaciones fueron interceptadas por Fernández y que éste presentó como prueba de su confesión, "puede desencadenar un terremoto político".
El presidente peruano, Alan García, instó el viernes pasado a desterrar a los "chuponeadores" (espías) y a los "conspiradores contra la democracia" que han encontrado en la interceptación telefónica una forma de vida.
La prensa local reportó también que Ponce Feijóo, el principal responsable de las interceptaciones, ha sido asesor del primer vicepresidente de la República, el almirante en retiro Luis Giampietri, que ocupó asimismo la presidencia de la Comisión de Defensa e Inteligencia del Congreso peruano.