El principal asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, expresó confianza hoy en que el Congreso de Estados Unidos aprobará la reforma del sistema de salud pese a la oposición republicana.
Axelrod afirmó que se mantiene "optimista" de que surgirá una "coalición" que dará el empujón decisivo a la reforma del sistema de salud en los próximos días.
Axelrod acudió a varios programas dominicales de las cadenas CNN, NBC, y ABC, como parte de una campaña para remachar la urgencia de la reforma sanitaria.
"El pueblo estadounidense quiere un voto definitivo después de un año de debate (...) confío absolutamente en que tendremos éxito", dijo Axelrod a la cadena NBC, en una variación del mismo mensaje que sostuvo en los demás programas.
Según Axelrod, la opinión pública considera que "este es el momento" de actuar para corregir las deficiencias del sistema de salud de EE.UU., donde alrededor de 45 millones de personas carecen de seguro médico.
En declaraciones a CNN, Axelrod reiteró la postura de la Casa Blanca respecto a que la reforma de salud, en concreto la versión que aprobó el Senado en diciembre, excluye a los inmigrantes indocumentados de un "intercambio de seguros" aún si pagan el seguro de salud de su propio bolsillo.
El problema de la inmigración ilegal "es otro asunto complicado" y la reforma de salud "no es el vehículo" para resolverlo, explicó Axelrod, al insistir en que esa iniciativa "beneficiará a los inmigrantes legales".
Agregó que la reforma de salud reducirá los costos, prohibirá que las aseguradoras nieguen cobertura médica a personas con condiciones médicas preexistentes, ampliará la cobertura para los jubilados y ancianos que dependen del programa de "Medicare" y otorgará créditos tributarios para la pequeña empresa.
En el mismo programa de CNN, el líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner, reiteró que su partido continuará oponiéndose a un plan que, a su juicio, supone una costosa injerencia del Gobierno y aumentará los impuestos.
Agregó que, pese a la retórica de la Casa Blanca, "este proyecto de ley no está ni cerca de un término medio" que incentive el apoyo bipartidista y los demócratas "no tienen los votos" para su aprobación.
"Haré todo lo posible para impedir que este proyecto se convierta en ley... los republicanos haremos todo lo posible para que sea difícil, sino imposible, que se apruebe", prometió Boehner.
Por su parte, el legislador demócrata James Clyburn dijo a la cadena NBC: "Hoy mismo no tenemos los votos, pero hemos estado trabajando y seguiremos trabajando y confío en que lo lograremos".
Eso mismo declaró a la cadena Fox, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, al señalar que Obama tendrá los votos la próxima semana y ya no será una propuesta presidencial "sino algo que pronto será ley".
Según la negociación actual, la Cámara de Representantes tendrá que aprobar la versión de la reforma de salud que aprobó el Senado en diciembre pasado.
Pero en la cámara baja, los demócratas necesitarán al menos 216 votos -de un total de 435- para aprobarla, una aritmética que por ahora no está garantizada porque algunos demócratas, en particular de distritos conservadores, se oponen al plan.
Posteriormente, ambas cámaras del Congreso tendrán que aprobar un segundo proyecto de ley con enmiendas relacionadas estrictamente a asuntos económicos, mediante un proceso de "reconciliación" reservado normalmente para legislaciones presupuestarias.
Ese complejo proceso parlamentario requiere únicamente el "sí" de 51 senadores, en lugar de los 60 necesarios para evitar bloqueos de la oposición.
Mientras, el presidente de EE.UU., Barack Obama, prevé continuar esta semana su campaña para persuadir tanto a la opinión pública como a los legisladores indecisos de la necesidad de aprobar la reforma, que es su máxima prioridad legislativa.
Obama, que ya ha ofrecido unos 52 discursos sobre la reforma de salud, reiterará ese mensaje en Ohio.