El aspirante de los Hermanos Musulmanes a la Presidencia de Egipto, Jairat al Shater, presentó hoy su candidatura oficial apoyado por cientos de sus seguidores, que lo consideran el futuro "ingeniero del renacimiento" egipcio.
Treinta minutos después de la cita anunciada por su campaña electoral, Al Shater llegó en un todoterreno negro a la sede de la Comisión Suprema Electoral Presidencial en El Cairo, donde entregó la documentación necesaria para registrarse como candidato a los comicios de mayo próximo, los primeros tras la revolución egipcia.
Los partidarios de este ingeniero de 62 años se abalanzaron contra el vehículo para saludarle y grabarle con sus teléfonos móviles, y algunos incluso lanzaron petardos y fuegos artificiales.
Uno de los presentes, Suleiman Gonim, que vino desde la provincia del Norte de Sinaí, aseguró a Efe que su apoyo a Al Shater es "un deber, porque es un hombre que tiene mentalidad económica y quiere lanzar un renacimiento integral en Egipto".
Esta idea de cambio del país es apoyada por el propio candidato en su perfil de la red social Twitter, en el que apostilla: "Creo en la capacidad de esta umma (nación islámica) para llevar a cabo un nuevo renacimiento".
Al Shater, que cuenta con el apoyo de 279 diputados para su candidatura, es considerado el factótum de los Hermanos Musulmanes, a los que ha aportado grandes cantidades de dinero obtenidas por el rendimiento del conglomerado empresarial que controla.
El apoyo que despierta entre las bases del movimiento quedó hoy patente con la cantidad de seguidores que decidieron acompañar su registro y que se organizaron por grupos de acuerdo a su lugar de origen y su estatus socioeconómico.
En la marea humana también destacaba una estricta separación entre hombres, muchos de ellos con barba, y mujeres, cubiertas con el "hiyab" (velos islámico) o el "niqab" (velo que cubre todo el rostro excepto los ojos).
"Al Shater, la victoria será conseguida gracias a ti", era el lema de una de las pancartas alzadas por los seguidores, que repitieron la consigna de que el candidato es el futuro "ingeniero del renacimiento" egipcio.
En este sentido, otro de sus partidarios, Mohamed Zayed, dijo a Efe que confía en Al Shater porque ha traído "un proyecto de renacimiento de Egipto paralelo al de los Hermanos Musulmanes".
Con imágenes del ingeniero, banderas de Egipto, de los Hermanos Musulmanes y de su brazo político Partido Libertad y Justicia, sus seguidores tocaron tambores y entonaron el himno nacional para respaldar esta candidatura, anunciada hace apenas cinco días.
En un principio, los Hermanos Musulmanes se habían comprometido a no aspirar a la jefatura de Estado, pero el grupo aprobó en una ajustada votación el sábado pasado apoyar a Al Shater.
Esta decisión puede tener gran influencia sobre los comicios presidenciales por el enorme peso popular de la cofradía, cuyo partido ocupa la mitad de los escaños del Parlamento.
Sin embargo, el candidato fue condenado el 15 de abril de 2008 a siete años de cárcel por blanqueo de dinero y pertenencia a una organización prohibida y tras el triunfo de la revolución fue excarcelado.
Esta condena siembra dudas sobre su candidatura, ya que, según han publicado estos días los medios egipcios, Al Shater podría seguir inhabilitado para ocupar cargos públicos.
Sus partidarios niegan estas acusaciones y con ejemplares del Corán en la mano destacaron hoy "la pureza" del candidato, aprovechando cualquier oportunidad para explicar a los periodistas sus motivos para apoyar a Al Shater.
El aspirante de los Hermanos Musulmanes no es el único sobre el que planean interrogantes. En los últimos días han aumentado las especulaciones de que varios de los candidatos o sus progenitores tendrían nacionalidad extranjera, lo que les impediría concurrir a los comicios.
El caso más mediático está siendo el del jeque salafista Hazem Abu Ismail, que también figura entre los favoritos, y del que se dice que su madre tenía nacionalidad estadounidense, aunque él lo ha negado.
Desde la irrupción de Al Shater se ha abierto la carrera electoral, marcada por la renuncia ayer del exvicepresidente del régimen de Hosni Mubarak, Omar Suleimán.
Otros miembros del antiguo régimen siguen aspirando a la Presidencia, entre ellos el exsecretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, y el ex primer ministro Ahmed Shafiq, que se registró también hoy como candidato.
Mohamed Siali