El Partido Aprista Peruano (PAP), el más importante de Perú y actualmente en el poder, concedió hoy una licencia temporal a su secretario general, Jorge del Castillo, quien la había pedido tras verse involucrado en presuntos casos de corrupción en las últimas semanas.
El anuncio fue realizado por el propio Del Castillo, ex primer ministro y actualmente congresista, en la sede central del PAP, donde leyó la carta que este mismo lunes le entregó a Alan García, presidente de Perú y del propio partido, y en la que le pedía aceptar esta "licencia temporal".
Del Castillo, que milita en el PAP desde 1968, afirmó que tomó la decisión de pedir una licencia para preservar al partido de las acusaciones.
"Mi decisión obedece a la necesidad de preservar al partido de las infundadas imputaciones que se me hacen y que esclarecerá debidamente en el proceso indagatorio que ha iniciado la Fiscalía de la Nación", manifestó.
La licencia temporal, según los estatutos del partido, puede durar un tiempo máximo de 45 días, y es muy diferente a la dimisión, que podría haber sido interpretada como reconocimiento de su culpabilidad.
La comparecencia de Del Castillo estuvo en todo momento acompañada por vítores lanzados por militantes del PAP, que mostraron su apoyo al político peruano.
La vinculación de Del Castillo con presuntos actos de corrupción tuvo su primer episodio en 2008, cuando medios locales sacaron a la luz una serie de conversaciones telefónicas que involucraban al por entonces primer ministro con una irregular concesión petrolera.
A raíz de ese escándalo, el gabinete de Del Castillo renunció por la presunta responsabilidad de varios de sus ministros en las irregularidades.
Sin embargo, las conversaciones telefónicas, grabadas ilegalmente por la empresa privada de seguridad Business Track (BTR), continuaron filtrándose a la prensa, derivando en informaciones que volvían a involucrar a Del Castillo y que se han multiplicado en las últimas semanas.
Así, según las últimas conversaciones reveladas, Del Castillo presuntamente promovió una ley de rebaja de regalías para favorecer a la empresa petrolera Monterrico, propiedad de su amigo Julio Vera Gutiérrez.
Esta acción, según expresa el procesado por corrupción Alberto Quimper en un audio difundido en los últimos días, habría traído como beneficio a Del Castillo un negocio inmobiliario realizado entre él y Vera Gutiérrez.
Químper era uno de los directores de la estatal PerúPetro.