El abogado Alberto Ángel Fernández, que entre 2003 y 2008 fue jefe de gabinete del Gobierno de Argentina, cree que la Ley de Medios Audiovisuales aprobada ayer por el Senado de su país "tiene un exceso de intervención" del Estado que, a su juicio, no afectará a la libertad de expresión.
Así se ha manifestado en una entrevista con la Agencia Efe durante su estancia en Salamanca, donde ha participado en el Máster Internacional en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política que ha convocado en esa capital la Universidad Pontificia.
Fernández ha sido jefe de Gabinete de Argentina con Néstor Kirchner y con la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, aunque el pasado año renunció a su cargo, entre otras razones, por el conflicto del campo.
La Ley de Medios Audiovisuales, según ese ex alto cargo del ejecutivo argentino, tiende a eliminar "la posición dominante de los monopolios", es decir tiene "un exceso de intervención del Estado pero no en el fondo, ya que no se producirá una privación de la libertad de expresión".
En su opinión, el problema de Argentina respecto a los medios de información es su "concentración", lo que ha motivado la aprobación de esa norma impulsada desde el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que es "una forma de limitar la capacidad empresarial para tener medios".
El origen del conflicto surgido radica, a su modo de ver, en la formas de presentarla, ya que llega "en un momento de mucha rigidez entre el Gobierno y un grupo mediático concreto".
Alberto Fernández también ha considerado que el mayor problema que puede tener esta ley es el periodo de desinversión de las empresas, para lo cual "habría que dar más tiempo, pero no es justo decir que priva la libertad de expresión".
"Es un cambio muy drástico en la reglas de juego", ha señalado antes de añadir que su articulado busca "hacer plural el debate periodístico".
Sobre la reacción de las empresas, Alberto Fernández opina que se debe a "un sentido económico" por la forma que "afectará a ciertos medios de comunicación", pero también observa errores como la obligación de crear un registro de empresas de contenidos.
El ex alto cargo también se ha referido a las razones de su dimisión como jefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner, al afirmar que nunca ha querido quedarse "donde uno no es escuchado o donde no puede aportar".
Sobre el gobierno argentino, dice que cuando se votó a la actual presienta "había unas expectativas y todavía ahora muchas de ellas no están cubiertas, siguen sin colmarse".
El conflicto con el campo fue una de las razones de la dimisión de Alberto Fernández, ya que "se tomaban decisiones que no compartía", y asimismo se lamenta de "no haber buscado un punto de encuentro, de conciliación", lo que hizo que durante cuatro meses "se pusiera en vilo a la sociedad argentina".