Un grupo armado asesinó hoy a tiros a un hombre tras irrumpir en una hacienda, a las afueras de la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero, 550 kilómetros al noreste de Asunción y vecina a la localidad brasileña de Ponta Porá.
Se trata de Miguel Núñez, de 35 años, quien ya había sobrevivido a otros dos atentados a tiros y que fue disparado por seis hombres tras una breve persecución producida en la hacienda del padre del ahora fallecido, informaron fuentes policiales.
El cuerpo de Núñez, hijo del ex concejal y ganadero del mismo nombre, de 61 años, quien durante el ataque recibió un disparo en una de las piernas, fue hallado tras seis horas de búsqueda por las autoridades en un bosque de la estancia.
Las fuentes mencionaron que el grupo armado aprovechó la visita de Núñez a la hacienda de su padre, en la zona conocida como Lorito Picada, unos 35 kilómetros a las afueras de Pedro Juan Caballero, para perpetrar el crimen.
Este homicidio se produce un día después del hallazgo en la misma ciudad del cuerpo, atado y amordazado, de un ex convicto brasileño, José Minotulo, de 31 años, que recibió varios disparos y mostraba rastros de "presuntas torturas".
Además, el lunes, dos hombres mataron a tiros a una niña de trece años en frente de su residencia en esa región y, posteriormente, se dieron a la fuga en una motocicleta.
De acuerdo a las autoridades, los autores de ese asesinato habrían confundido a la menor con su hermana de 15 años, quien presuntamente sería el blanco de los ahora prófugos.
En la región de Pedro Juan Caballero, en donde se han incrementado los crímenes por supuestos encargos en los últimos meses, operan contrabandistas y narcotraficantes que pugnan por el control de los cultivos de marihuana de la zona, así como por el tráfico de cocaína, según las autoridades paraguayas.