Una bomba de fabricación casera que estalló la noche de este miércoles en el centro de Santiago de Chile cerca de un recinto policial causó heridas leves a un policía y destrozos materiales, informó la prensa local.
El artefacto explosivo, que estalló a las 21:00 horas (01:00 GMT del jueves), se encontraba sobre un vehículo estacionado a unos veinte metros de un restaurante de suboficiales de Carabineros (policía militarizada) situado en pleno centro de la capital chilena.
Juan Carlos Álvarez, un cabo que prestaba servicios como camarero, sufrió un traumatismo acústico y fue trasladado al Hospital de Carabineros. Además, la bomba dañó algunos automóviles y provocó la rotura de los cristales de los edificios de la zona.
"No hay ningún tipo de señal o panfleto que nos pudiese indicar la autoría", declaró a la prensa el general inspector de Carabineros Raúl Arellano, jefe de la Zona Metropolitana de la capital chilena.
En los dos últimos años se han registrado en Chile alrededor de un centenar de explosiones de artefactos de fabricación casera.
La policía atribuye estas acciones violentas a grupos aislados de inspiración anarquista.
Estos ataques se intensifican en fechas próximas al Día del Joven Combatiente (29 de marzo) y al aniversario del golpe militar de Augusto Pinochet (11 de septiembre).
Agentes del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) se desplazaron al lugar del atentado y recogieron muestras del artefacto explosivo, que a diferencia de otras ocasiones no fue detonado mediante un mecanismo de relojería, sino con una mecha.