Un informe oficial presentado hoy por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) no confirmó que la principal causa del accidente del Airbus de la aerolínea TAM, que el 17 de julio de 2007 provocó la muerte de 199 personas, fuera una falla humana como apuntaron otras investigaciones.
El relato del Centro de Investigaciones y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) de la FAB presentado hoy a los familiares de las víctimas en Brasilia, no confirmó con totalmente que una falla de los pilotos causara el accidente, aunque la hipótesis fue considerada como la "más probable".
El informe difiere así del presentado esta semana por la Policía Federal (PF), que aseguró que el mal uso de las palancas aceleradoras de las turbinas por parte de los pilotos fue el causante del siniestro.
El Airbus que realizaba el vuelo 3054 entre Porto Alegre y Sao Paulo derrapó después de su aterrizaje en la pista principal del aeropuerto paulista de Congonhas y se estrelló posteriormente contra una bodega externa de cargas de la misma aerolínea, donde murieron dos decenas de personas, para un total de 199 víctimas.
Para la FAB, la calificación de "nivel medio" del piloto comandante Kleyber Lima, quien reportó durante el viaje "un pequeño dolor de cabeza", y las pocas horas de vuelo en aeronaves Airbus del copiloto Henrique Stephanini di Sacco, quien hizo su carrera profesional en aviones Boeing, se sumaron a los factores que apuntan a una falla humana.
"El piloto acostumbraba presentar un desempeño medio en términos de pilotaje, teniendo un histórico marcado por pequeñas dificultades en situaciones operacionales más críticas, lo que era compensando por un alto grado de homogeneización y de adherencia a los procedimientos previstos", apunta el informe.
La pista mojada y las dificultades por la visión nocturna habrían influenciado "psicológicamente" en los pilotos, pero no habrían sido determinantes para provocar el accidente.
La otra hipótesis considerada por la FAB fue una falla en el sistema de control de potencia de los motores, que habría transmitido una información incorrecta a uno de los motores sobre la posición en que se encontraban las maniguetas que aceleran las turbinas del avión.
A pesar que la caja negra reportó que una manigueta estaba en posición de acelerado y la otra de frenado, dos relatos técnicos especializados, uno realizado en Francia y otro en Brasil, no pudieron concluir la postura exacta antes del impacto y apuntaron que el desequilibrio pudo ocurrir por la colisión.