Un juez de Miami concedió hoy un plazo adicional de 48 horas al banco suizo UBS para seguir negociando con el Gobierno de EE.UU. que le exige entregar información de clientes estadounidenses sospechosos de fraude tributario.
El magistrado Alan Gold aceptó la solicitud de los abogados de UBS en una conferencia telefónica entre las partes para que informaran cómo se desarrollan las negociaciones para alcanzar un acuerdo extrajudicial.
Ambas partes sostendrán con Gold otra conferencia el próximo viernes y si aún no han logrado el acuerdo, el juez decidirá si inicia el juicio el próximo 3 de agosto, pero dejó abierta la posibilidad de aplazar su inicio hasta el 10 del mismo mes.
Eugene Stern, abogado del banco suizo, arguyó que su cliente está sorprendido por los temas que parecen estar obstaculizando las negociaciones, sin revelar detalles.
"Nos gustaría tener la oportunidad de contar con al menos un par de días para poder conversar con los dos gobiernos y ver si algún tipo de resolución puede ser alcanzada porque no es del interés de nadie que no se resuelva este tema", dijo el abogado.
En su opinión "los temas acá, tal como lo vemos nosotros, no parecen ser del tipo que provoquen un punto muerto en estas discusiones".
"Nos vemos en la necesidad de participar en un proceso legal prolongado si nos encontramos a minutos de distancia de llegar a un acuerdo", añadió Stern.
Pero, Stuart Gibson, abogado de la división tributaria del Departamento de Justicia de EE.UU., dijo que las partes en realidad están lejos de esa posibilidad.
"Creo que sería una alteración de la verdad decir que concuerdo con la descripción de que las partes están a solo minutos de lograr un acuerdo", subrayó.
Se mostró, asimismo, contrario a un nuevo aplazamiento del juicio al alegar que no creen que "sirva a los intereses de las partes en este momento".
Sin embargo, no objetó la solicitud del banco suizo de realizar otra conferencia telefónica.
El juez Gold el pasado 13 de julio aceptó aplazar hasta el 3 de agosto un juicio contra el UBS, mientras Estados Unidos y el banco intentan alcanzar un acuerdo extrajudicial en el caso que centra la atención de la industria bancaria internacional porque podría afectar al llamado secreto bancario.
Las autoridades estadounidenses han pedido a UBS que revele las informaciones de 52.000 clientes estadounidenses que son sospechosos de mantener cuentas bancarias en paraísos fiscales para evitar el pago de impuestos.
No obstante, el Gobierno suizo ha informado de que si el banco suministra esa información violaría el secreto bancario que está protegido en su legislación.