El ministro salvadoreño de Seguridad Pública y Justicia, René Figueroa, dijo que la deportación de connacionales desde EE.UU. aumenta la criminalidad en el país, donde se registran un promedio de entre 10 y 12 asesinatos al día.
Figueroa, cuya gestión concluye el próximo lunes, 1 de junio, admitió que el tema de los homicidios "ha sido la piedra en el zapato" y el "dolor de cabeza" durante esta administración, según una entrevista difundida hoy por el diario La Prensa Gráfica.
"¿Cómo contenemos ese continuo flujo de deportados que viene a nutrir aquí a los criminales?, porque nos siguen enviando los deportados", señaló el titular de Seguridad.
Indicó que se hizo la petición a Estados Unidos de que ayudara al Gobierno salvadoreño con este asunto.
"Y la respuesta del (entonces) presidente (George W.) Bush fue de que junto al Secretario de Seguridad de Estados Unidos buscáramos una solución a ese tema que nos afecta, y todavía estamos esperando la solución, porque continúan llegando (los deportados)", sostuvo.
Las autoridades han advertido que muchos de los deportados desde Estados Unidos por problemas de antecedentes judiciales pertenecen a pandillas y que al llegar al país se suman a agrupaciones del mismo tipo conformadas por nacionales y salvadores que fueron expulsados.
En El Salvador operan la "Mara Salvatrucha" y la "M-18", consideradas enemigas acérrimas y a las que se les atribuyen, entre otros, delitos como robos, extorsiones e incluso narcotráfico.
Consultado sobre el sistema penitenciario, lo describió como "sumamente complicado".
"Lo encontramos con un poco más de 12.000 internos y lo dejamos con 26.000 presos que tienen que desayunar, almorzar y cenar, además de recibir todo lo concerniente para su reincorporación a la sociedad", añadió.
Sobre el trabajo del gabinete de seguridad del Gobierno del presidente saliente, Elías Antonio Saca, aseguró que la resumiría en la palabra: "esfuerzo".
"Esfuerzo en una lucha complicada, en una lucha llena de adversidades, en una lucha donde enfrentamos limitación de recursos y esfuerzo en una gestión donde la crítica siempre fue permanente", aseguró.
Un sondeo del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana (UCA), administrada por jesuitas, difundido el martes reveló que el combate a la delincuencia fue considerado como uno de los fracasos de la administración saliente (15,4%), por debajo de la situación económica (19,7%).