Una persona muerta, más de un centenar de personas heridas, 18 de gravedad, y decenas de detenidos es el saldo de los choques entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional panameña en Changuinola, en la provincia occidental de Bocas del Toro, informaron hoy fuentes oficiales.
Los choques se desarrollaron desde tempranas horas de la mañana, tras el cierre de las principales calles de la ciudad por parte de obreros de la empresa bananera Bocas Fruit Company, principalmente, en demanda de la derogación de dos leyes recientemente aprobadas por el Gobierno del presidente Ricardo Martinelli.
El subdirector de prensa de la Policía, Jairo Polo, dijo a Efe que el fallecido es Antonio Smith, de 30 años, dirigente sindical de la bananera, sin embargo no dio detalles sobre las circunstancias de la muerte ni el estado del resto de personas que resultaron heridas.
El Ministerio de Salud (Minsa) informó que trasladó en dos helicópteros a 18 heridos considerados de gravedad a nosocomios estatales en las provincias de Chiriquí, que limita con Bocas del Toro, y de Panamá, para que sean intervenidos quirúrgicamente por traumas oculares y laceraciones.
La entidad anunció que está en "alerta verde" (previsión y seguimiento), con personal médico y de enfermería las 24 horas del día hasta que se normalice la situación.
Fuentes del Ejecutivo informaron que Martinelli convocó un consejo de ministros extraordinario y envió al titular de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, a Chanquinola, para conversar con los manifestantes.
La Presidencia emitió un comunicado que señala que el Gobierno le impondrá una multa y le abrirá un proceso a la empresa Bocas Fruit Company por retener el pago de los trabajadores y por no descontar la cuota obrero sindical.
"El Gobierno lamenta que por una mala interpretación de esta empresa (de la Ley laboral), se haya perjudicado a los trabajadores y que sectores políticos que adversan al Gobierno se quieren aprovechar de esta situación", indicó la Presidencia panameña.
La ministra de Trabajo panameña, Alma Cortés, dijo que se cobrará una multa de 500 dólares por cada descuento que se retuvo a los cerca de 4.000 obreros afiliados al Sindicato de Trabajadores de la industria del Banano de la Bocas Fruit Company, publicó el diario La Prensa en su página de Internet.
El Partido Revolucionario Democrático (PRD), el más grande de la oposición, negó cualquier vinculación con los hechos, y aseguró que "no pretende ni quiere desestabilizar el país".
"Sí nos importa el país y no somos los promotores de la agitación social existente. La fiebre no está en la sábana Señor Martinelli, está en el cuerpo del pueblo panameño que ahora se da cuenta que 'el cambio' prometido era una falaz mentira", aclaró el PRD.
"Ahora el régimen tratará de endosar la responsabilidad por la muerte de varias personas, entre ellas, niños inocentes, a los dirigentes cívicos, sindicales y los que califica como 'agitadores' enviados por el PRD", añadió el colectivo político.
El Canal 2 de la televisión local informó que la ciudad bocatoreña está casi desabastecida de víveres y faltan suministros en el hospital regional de Changuinola, después de siete días de manifestaciones que originalmente se iniciaron porque la Bocas Fruit Company no había cancelado el salario semanal a sus trabajadores.
También se encuentra afectado, según el canal, el aeropuerto Manuel Niño, que fue apedreado por los manifestantes, así como otros edificios públicos y privados.
Los manifestantes protestan contra una ley recientemente aprobada por el Gobierno que permite sancionar con dos años de prisión a aquellas personas que cierren calles durante manifestaciones, y otra que limita el ejercicio del derecho de huelga, además de modificar otras disposiciones laborales.