Un comandante y dos milicianos del brazo armado de Hamas, las Brigadas Azedin Al Kassam, murieron hoy sábado en un bombardeo israelí en la localidad de Rafah, en el sur de Gaza, informaron fuentes médicas.
Las fuentes identificaron al comandante del movimiento islamista palestino como Abu Snima, que junto a los otros milicianos viajaba en un automóvil que fue alcanzado por un misil disparado por un avión de combate del Ejército de Israel.
El ataque se produjo después de que, según fuentes militares israelíes, cohetes lanzados desde Gaza impactaran durante la pasada noche en territorio israelí fronterizo con la franja palestina, sin que causaran víctimas.
El nuevo ataque eleva a 17 el número de palestinos muertos -once milicianos y seis civiles-, desde el inicio de la actual espiral de violencia en Gaza, la más intensa desde el fin hace algo más de dos años de la operación militar israelí "Plomo Fundido", que costó la vida a 1.400 palestinos, en su mayoría civiles.
La actual escalada armada comenzó este jueves después de que un cohete anticarro lanzado desde Gaza alcanzara un autobús escolar israelí que circulaba cerca de la franja palestina y donde resultaron heridos un menor y el conductor.
Tras responsabilizar a Hamás del ataque, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió de que el movimiento islamista palestino había cruzado "todas las líneas rojas" y que "quienes quieran herir y matar niños deben saber que esa sangre caerá sobre ellos".