Un represor chileno ingresa a un centro geriátrico para evitar la cárcel


El general retirado chileno Sergio Arellano Stark ingresó en un centro geriátrico de Santiago hoy, lunes, cuando debía comenzar a cumplir una condena de seis años de prisión por el asesinato, en 1973, de cuatro prisioneros políticos, informaron fuentes judiciales.


Según la defensa de Arellano Stark, el jubilado general, de 87 años, padece de Alzheimer.


Otro oficial, Carlos Romero Muñoz, condenado también a seis años de prisión en el mismo proceso, fue ingresado hoy en el Hospital Militar, para ser sometido a una operación debido a que está afectado de cáncer.

 

El juez de la causa, Víctor Montiglio ordenó que ambos sean vigilados por guardias penitenciarios y que sean sometidos a una serie de exámenes médicos.


Si se determina que están en buenas condiciones de salud, deberán ser trasladados de inmediato a la prisión militar "Cordillera", de Santiago, para cumplir la pena, ratificada por la Corte Suprema el pasado 15 de octubre.


Arellano Stark fue en 1973 el jefe de la denominada "Caravana de la Muerte", cuyos miembros asesinaron en un recorrido por Chile a alrededor de un centenar de prisioneros políticos y la condena, primera dictada en su contra, corresponde a "episodio San Javier", del caso.

 

En San Javier, localidad situada a 275 kilómetros al sur de Santiago, el 2 de octubre la comitiva comandada por Arellano Stark sacó de la cárcel y posteriormente asesinó a cuatro presos políticos: Teófilo Arce Toloza, José Sepúlveda Baeza, Leopoldo González Norambuena y Segundo Sandoval Gómez, este último un estudiante de secundaria de 16 años.


Además de Arellano y Romero, sentenciados a seis años de prisión efectiva (sin beneficios), fueron condenados Mario Cazenave Pontanilla, José Parada Muñoz y Julio Barrios Espinace a cuatro años de presidio, pero con el beneficio de libertad vigilada.


Los magistrados absolvieron a Claudio Lecaros Carrasco y Gabriel del Río Espinoza.

 

En lo civil, la Justicia estableció que el Fisco deberá pagar 80 millones de pesos (unos 130.000 dólares) como indemnización por daño moral a los querellantes del caso.


La "Caravana de la Muerte" dejó entre octubre y noviembre de 1973 una secuela de asesinatos de norte a sur de Chile, en un recorrido ordenado por el propio Augusto Pinochet, que nombró a Arellano Stark su "oficial delegado".


La comitiva se movilizaba en un helicóptero Puma y sus andanzas fueron reveladas en los años 1980 por la periodista Patricia Verdugo, ya fallecida, cuya investigación dio origen a "Los zarpazos del Puma", un libro que, por estar Chile aún en dictadura, circuló de forma ilegal, lo que no impidió que rompiera todas las marcas de venta.

 

Muchos hechos descritos por Verdugo fueron posteriormente comprobados por la Justicia, lo que dio lugar a que en el año 2000 el juez Juan Guzmán procesara a Augusto Pinochet y ordenara su arresto como autor de 18 homicidios y 55 secuestros (desapariciones) cometidos por la "Caravana de la Muerte".


Pinochet, sin embargo, fue favorecido después por la Corte de Apelaciones, que rebajó los cargos a "encubridor" de los crímenes y finalmente la Corte Suprema lo sobreseyó en este caso, al validar informes que señalaban que el dictador padecía "una demencia subcortical de leve a moderada".


Según el abogado Hugo Gutiérrez, querellante en el caso "Caravana de la Muerte", la misma estrategia de Pinochet está siendo utilizada ahora por Arellano Stark y junto con manifestarse "indignado", aseguró que pedirá explicaciones al tribunal por permitirle permanecer en el centro geriátrico.


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415418
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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