El senador independiente Bernie Sanders anunció hoy que insistirá en la opción de crear un seguro médico gubernamental en Estados Unidos pese a haber fracasado hasta ahora en sus esfuerzos por incluir la llamada "opción pública" en el proyecto de reforma del sistema de salud.
La reforma del sistema de salud se ha convertido en una prioridad de política nacional para el presidente estadounidense, Barack Obama, quien ha tropezado con una indeclinable oposición republicana.
La muerte de la opción pública en el Senado ocurrió en momentos en que la Casa Blanca buscaba el apoyo del senador Ben Nelson con el fin de asegurar 60 votos favorables y evitar maniobras dilatorias republicanas.
Sanders manifestó que volverá a presentar su plan de dar un seguro médico del Gobierno a los estadounidenses cuando exista el convencimiento de que "las empresas privadas ya no son necesarias".
Añadió que la opción pública "es la única posibilidad de terminar con el desperdicio de miles de millones de costos administrativos, burocracia y lucro que generan las empresas privadas de seguro".
El legislador retiró su propuesta al confirmar que carecía de los votos para aprobarla y luego de que el senador republicano Tom Coburn pidiera que los empleados del Senado comenzaran a leer la iniciativa, de 767 páginas.
Después de tres horas y la lectura de 179 páginas, Sanders anunció que retiraba su propuesta de opción pública.
En general, el proyecto de ley de reforma del sistema tiene como objetivo ampliar la cobertura de salud a millones de estadounidenses que no tienen protección sanitaria y prohibir prácticas de la industria como la negativa a dar seguro por trastornos preexistentes y reducir el permanente aumento del gasto médico.
La Cámara de Representantes ya aprobó su versión final, la cual incluye la opción pública, y la presidenta de esa rama del Congreso, Nancy Pelosi, señaló hoy que cree que se llegará a un acuerdo con el Senado y que la ley será promulgada a comienzos de este año.