"Anamar", una presencia conciliadora en la Presidencia del Senado de Bolivia
La senadora Ana María Romero de Campero, conocida como "Anamar", es desde hoy la presencia conciliadora en la Presidencia del Senado de Bolivia, cargo para el que fue elegida con un apoyo casi unánime.
Nacida en La Paz hace 66 años, Romero de Campero se convirtió la noche del martes 19 en la primera mujer en acceder a la Presidencia del Senado de Bolivia con el respaldo inédito de 35 de los 36 legisladores que componen ese órgano legislativo.
Ejerció como periodista durante treinta años entre 1968 y 1998, fue la primera Defensora del Pueblo de Bolivia (1998-2003) y al acabar esa función dirigió la fundación privada UNIR dedicada a la promoción de la cultura democrática, de paz, de resolución de conflictos y a la mejora del periodismo de su país.
Durante las crisis políticas vividas en Bolivia a principios de la década pasada, Romero de Campero se labró un prestigio como una personalidad necesaria en la mediación de los numerosos conflictos que comenzaron a aflorar por las rebeliones indígenas en el país.
Cuando Evo Morales la invitó y convenció para ser una de sus candidatas a senadoras por La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS) en las pasadas elecciones de diciembre, el presidente encarnó en Romero su deseo de tender puentes con las clases medias e incluso con la oposición.
A diferencia de anteriores legislaturas, Romero de Campero asume la Presidencia del Senado en un escenario político muy favorable para el Gobierno del izquierdista Evo Morales puesto que el oficialismo domina la mayoría de la Cámara Alta y de la de Diputados.
"Anamar", que es el pseudónimo con el que Romero firmaba sus columnas en la prensa, se graduó de la Universidad Católica Boliviana (UCB), tiene estudios Filosofía y Letras en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz y un Diplomado en Teología de la Universidad de Georgetwon en Estados Unidos.
Fue directora del diario Presencia entre 1989 y 1995, considerado el más importante de Bolivia en su momento, pero que cerró pocos años después de la salida de Romero de Campero, por una decisión de la Iglesia Católica que era su propietaria.
También fue directora en Bolivia y corresponsal latinoamericana en Washington de la Agencia Alemana DPA y editora de la mesa de la agencia United Press International (UPI) en la misma capital.
Ha sido columnista de varios diarios de Bolivia y publicó los libros "Ni todos, ni tan santos. Crónicas sobre el poder" y la novela "Cables Cruzados", así como varios artículos y ensayos en varias revistas y libros nacionales y extranjeros.
Entre agosto y noviembre de 1979, ejerció el cargo de ministra de Informaciones del Gobierno de Wálter Guevara Arze, que fue derrocado por un golpe de Estado militar.
También fue presidenta de las asociaciones de prensa de La Paz y de Bolivia, así como directiva de la Unión Católica Latinoamérica de Prensa, la Federación Internacional de Diarios y cofundadora y primera presidenta del Consejo de Defensor Andinos, entre otros.
Recibió el Premio Nacional de Periodismo de Bolivia, entre otros, en 2004 fue nominada al Premio Nobel de la Paz y también ha sido distinguida por la UNESCO y la UNICEF.
Hace poco, en un mitin, Morales confesó que sus seguidores no creían que podía convencer a Romero de Campero de ser candidata por su partido, pero tenía tal confianza en ello que apostó su salario contra el de la embajadora boliviana en Argentina, Leonor Arauco.
En su típico estilo desenfadado, Morales sorprendió en el mitin de campaña a Romero al agradecerle el haberle permitido ganar los 6.000 dólares del salario de un mes de Arauco, que son cuatro mil más que el suyo.
Nacida en La Paz hace 66 años, Romero de Campero se convirtió la noche del martes 19 en la primera mujer en acceder a la Presidencia del Senado de Bolivia con el respaldo inédito de 35 de los 36 legisladores que componen ese órgano legislativo.
Ejerció como periodista durante treinta años entre 1968 y 1998, fue la primera Defensora del Pueblo de Bolivia (1998-2003) y al acabar esa función dirigió la fundación privada UNIR dedicada a la promoción de la cultura democrática, de paz, de resolución de conflictos y a la mejora del periodismo de su país.
Durante las crisis políticas vividas en Bolivia a principios de la década pasada, Romero de Campero se labró un prestigio como una personalidad necesaria en la mediación de los numerosos conflictos que comenzaron a aflorar por las rebeliones indígenas en el país.
Cuando Evo Morales la invitó y convenció para ser una de sus candidatas a senadoras por La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS) en las pasadas elecciones de diciembre, el presidente encarnó en Romero su deseo de tender puentes con las clases medias e incluso con la oposición.
A diferencia de anteriores legislaturas, Romero de Campero asume la Presidencia del Senado en un escenario político muy favorable para el Gobierno del izquierdista Evo Morales puesto que el oficialismo domina la mayoría de la Cámara Alta y de la de Diputados.
"Anamar", que es el pseudónimo con el que Romero firmaba sus columnas en la prensa, se graduó de la Universidad Católica Boliviana (UCB), tiene estudios Filosofía y Letras en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz y un Diplomado en Teología de la Universidad de Georgetwon en Estados Unidos.
Fue directora del diario Presencia entre 1989 y 1995, considerado el más importante de Bolivia en su momento, pero que cerró pocos años después de la salida de Romero de Campero, por una decisión de la Iglesia Católica que era su propietaria.
También fue directora en Bolivia y corresponsal latinoamericana en Washington de la Agencia Alemana DPA y editora de la mesa de la agencia United Press International (UPI) en la misma capital.
Ha sido columnista de varios diarios de Bolivia y publicó los libros "Ni todos, ni tan santos. Crónicas sobre el poder" y la novela "Cables Cruzados", así como varios artículos y ensayos en varias revistas y libros nacionales y extranjeros.
Entre agosto y noviembre de 1979, ejerció el cargo de ministra de Informaciones del Gobierno de Wálter Guevara Arze, que fue derrocado por un golpe de Estado militar.
También fue presidenta de las asociaciones de prensa de La Paz y de Bolivia, así como directiva de la Unión Católica Latinoamérica de Prensa, la Federación Internacional de Diarios y cofundadora y primera presidenta del Consejo de Defensor Andinos, entre otros.
Recibió el Premio Nacional de Periodismo de Bolivia, entre otros, en 2004 fue nominada al Premio Nobel de la Paz y también ha sido distinguida por la UNESCO y la UNICEF.
Hace poco, en un mitin, Morales confesó que sus seguidores no creían que podía convencer a Romero de Campero de ser candidata por su partido, pero tenía tal confianza en ello que apostó su salario contra el de la embajadora boliviana en Argentina, Leonor Arauco.
En su típico estilo desenfadado, Morales sorprendió en el mitin de campaña a Romero al agradecerle el haberle permitido ganar los 6.000 dólares del salario de un mes de Arauco, que son cuatro mil más que el suyo.