Cinco miembros de una familia de campesinos, entre ellos dos menores de edad, fueron asesinados en una reserva indígena brasileña en el norteño y amazónico estado de Pará, informó hoy la Policía.
Los tres adultos fueron asesinados con disparos en la cabeza, mientras que dos niñas con edades de nueve y trece años murieron por heridas causadas con arma blanca, declararon las autoridades a medios locales.
Según la fuente, la familia de campesinos desplazados vivía resguardada en el territorio demarcado como reserva indígena por el Gobierno brasileño.
Por su parte, la estatal Fundación Nacional del Indio (Funai) manifestó desconocer los motivos de la matanza, pero indicó que en la reserva viven 1.500 indígenas, quienes están en medio de la disputa entre madereros ilegales y campesinos "invasores".