Una fuga de gas en la torre de control del aeropuerto internacional de Río de Janeiro obligó a las autoridades aeronáuticas a suspender hoy las operaciones durante cerca de una hora en las dos terminales aéreas de esta ciudad brasileña, informaron fuentes oficiales.
Tanto el aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim (Galeao) como el aeropuerto Santos Dumont, utilizado para vuelos nacionales, suspendieron los despegues y aterrizajes durante 45 minutos en la mañana de este jueves, según la estatal Empresa Brasileña de Infraestructura Aeroportuaria (Infraero).
La fuga de gas provocó el cierre de los dos aeropuertos porque la torre de control de la terminal internacional también es responsable por la seguridad de los vuelos del Santos Dumont, explicó la Infraero, que aclaró que las operaciones fueron normalizadas en las primeras horas de la tarde.
Según el Centro de Comunicación Social de la Aeronáutica, entidad militar que también es responsable por los vuelos civiles, el incidente fue causado por los empleados de una empresa contratista que trabajaban en una obra en la torre de control y que perforaron accidentalmente una tubería de gas.
La fuga del combustible obligó a los controladores de vuelo a abandonar sus puestos de trabajo.
La Aeronáutica inmediatamente suspendió las operaciones en los dos aeropuertos y transfirió el control de los vuelos que se dirigían hacia Río de Janeiro a sus centros de control en las ciudades de Sao Paulo, Brasilia y Curitiba.
Tras la reparación de la tubería de gas y de una operación de limpieza y ventilación en la torre de control del aeropuerto internacional, un nuevo grupo de operadores, equipados con máscaras contra gases, reinició los trabajos.
Según la Infraero, durante el período en que los dos aeropuertos estuvieron cerrados, quince vuelos con destino a Río de Janeiro fueron desviados hacia las ciudades de Campinas, Sao Paulo y Belo Horizonte, y otros 23 que partirían de Río de Janeiro fueron aplazados.