La organización no gubernamental Unidad de Defensores de los Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua) informó hoy del asesinato de dos activistas de derechos humanos, con lo que ya son tres los homicidios contra miembros de ese colectivo en lo que va de 2010 en este país.
La ONG indicó en un comunicado que ayer fueron asesinados el dirigente del Frente de Resistencia en Defensas de los Recursos Naturales (Frena) Octavio Roblero y el abogado maya Juan Antonio Chen.
La muerte de Roblero se produjo frente al mercado del municipio de Malacatán, en el departamento noroccidental de San Marcos, fronterizo con México, indicó la organización, fundada hace diez años e integrada, entre otras, por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) y el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG).
Chen, colaborador de la ODHA, fue asesinado a tiros por unos desconocidos en el departamento norteño de Cobán, agregó Udefegua.
La organización recordó que el primer asesinato de un activista este año se produjo el pasado 11 de febrero, cuando Germán Antonio Curup, líder comunitario de San Juan Sacatepéquez y activista por la defensa de la tierra y recursos naturales, fue secuestrado por desconocidos en esa localidad del oeste del país.
Su cadáver fue hallado tres días después degollado y con señales de torturas en el municipio sureño de Bárcenas, señaló.
Además de estos tres asesinatos, durante lo que va de 2010 se han registrado también al menos 14 agresiones contra activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos, denunció la ONG.
"Condenamos enérgicamente los asesinatos de los tres defensores de los derechos humanos y exigimos al Ministerio Público la investigación", manifestó Udefegua.
Durante 2009 fueron asesinados en Guatemala 15 activistas de derechos humanitarios, con lo que se elevó a 110 la cifra de muertes violentas en este colectivo en la última década.
Según un informe presentado el pasado 11 de febrero por la organización, entre 2000 y 2009 se perpetraron 1.778 agresiones a activistas e instituciones humanitarias en el país, la mayoría relacionadas con entidades de seguridad del Estado infiltradas por el crimen organizado.
El año pasado fue el más violento, con 353 agresiones registradas, lo que representó un incremento del 60 por ciento en relación a 2008, cuando se perpetraron 220, de acuerdo con Udefegua.