Universidad**Una de las diferencias más notorias entre las autoridades universitarias y nosotros es que podemos proponer soluciones mientras que ellas no. Y no pueden hacerlo porque están maniatadas por salvaguardar sus intereses personales. Desde hace décadas, se disputa su administración gente perteneciente a distintos sectores de la misma rosca, sin esperanza de cambio ni espacio a nuevas ideas.
Privatización**Por eso, la Universidad de Panamá, no evoluciona y se ha quedado atrás, al punto que un connotado empresario ha propuesto cerrarla. Y no por capricho. Ha calculado que es menos costoso y más productivo que el Estado pague la educación de sus estudiantes enviándolos al extranjero o a universidades privadas, mejor dotadas, que seguir asumiendo su pesada carga burocrática actual.
Solución**Ella puede recobrar su liderazgo y prestigio. Pero hay que liberarla de la rosca que la controla. Luego, deberá establecer un diálogo renovador con el país, gobierno y sociedad civil, incluyendo organizaciones cívicas, empresariales y obreras, el Canal, los puertos, los bancos, el agro, etc. Así haremos, entre todos, una mejor Universidad. Como dice su nombre, ella es de Panamá, no de un grupo.