El presidente colombiano, Álvaro Uribe, señaló que la entrega por parte de las FARC de los restos del coronel de la policía Julián Guevara, muerto en cautiverio en 2006, no son un motivo de fiesta sino de luto y calificó de "infames" a los guerrilleros por devolver el cadáver en época electoral.
En diálogo con la emisora de la Policía Nacional, el mandatario indicó que la muerte de Guevara, cuyo funeral se realizará hoy con la asistencia de Uribe, es un motivo de reflexión para no abandonar el "camino de firmeza" contra el terrorismo.
"Estos terroristas de las FARC creen que es mucha gracia y que el país les va a celebrar devolver unos restos. El país lo que tiene que hacer es seguir señalando con el dedo del rechazo el secuestro, y seguir exigiendo toda la firmeza de los Gobiernos para derrotar el terrorismo", sostuvo.
El jefe de Estado agregó que la entrega de los restos de Guevara el pasado jueves "no es un motivo de fiesta, sino un motivo de luto" para Colombia.
"Que lo hayan secuestrado, lo hayan mantenido 12 años en el cautiverio, lo hayan matado en el cautiverio y le hayan regresado a su familia simplemente sus restos, esto es un motivo de reflexión para no abandonar el camino de firmeza", subrayó.
Además, calificó como una "infamia" la decisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de devolver los restos del coronel Guevara en época electoral, ya que el próximo 30 de mayo es la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
"Todo lo que quieren ahora es hacer política en época electoral en Colombia, devolviendo los restos del señor coronel Guevara. Eso es una infamia, la manera como estos bandidos juegan con la vida de los ciudadanos", enfatizó.
Uribe también señaló como "hipócritas" a los rebeldes, pues mientras liberaban al sargento Pablo Emilio Moncayo, al soldado Josué Daniel Calvo y devolvían los restos de Guevara, "asesinaban" y "desplazaban" a campesinos del departamento de Antioquia.
"A medida que liberaban al sargento Moncayo y devolvían los restos del señor coronel Guevara, estos bandidos asesinaban tres campesinos en Andes (Antioquia) a quienes secuestraron. Y también, provocaban el desplazamiento de 196 familias campesinas en el Nudo del Paramillo", apuntó.
Calvo, liberado el domingo 28 de marzo, estaba en manos de las FARC desde abril de 2009 y Moncayo, quien recuperó la libertad el martes 30 de marzo, permanecía cautivo desde diciembre de 1997, lo que lo tenía como uno de los dos rehenes con más tiempo en poder de los guerrilleros.
Asimismo, destacó la firmeza de Emperatriz de Guevara, madre del coronel muerto en cautiverio, según las FARC por una enfermedad tropical, y dijo que ella "ha sabido llevar su dolor con toda la lealtad a la Patria".
Uribe también agradeció a Brasil por prestar la logística de las tres misiones humanitarias que recogieron a los dos rehenes y el cadáver de Guevara, a la Iglesia católica que fue el garante de las entregas y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla, señaló por su parte que las FARC violaron todos los protocolos del Derecho Internacional Humanitario (DIH) al dejar morir en cautiverio al coronel Guevara.
"Guevara fue secuestrado por las FARC y fue sometido a penoso confinamiento, aún cuando su estado de salud se hizo delicado. Las FARC, vulnerando todos los derechos de quien mantenían bajo su poder e infringiendo el derecho internacional humanitario, omitió brindarle atención médica y liberarlo de inmediato, como era su deber", dijo.
El instituto colombiano de Medicina Legal confirmó este sábado que los restos entregados hace cuatro días por las FARC son los de Julián Ernesto Guevara, oficial de la policía que murió en cautiverio como rehén de esta guerrilla.
El coronel murió el 28 de enero de 2006 tras ocho años como rehén de las FARC.