El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, insistió hoy en la necesidad de detener a los jefes máximos de dos bandas paramilitares creadas por narcotraficantes en los Llanos Orientales del país.
"Necesitamos capturar a los cabecillas de estas bandas del narcotráfico", dijo Uribe durante su habitual Consejo Comunal de Gobierno de los sábados, que esta vez encabezó en Yopal, la capital departamental del Casanare.
El gobernante también solicitó la detención de "todos aquellos que proceden en alianza con esos bandidos y les dan plata para que (...) sigan con sus actividades criminales".
El jefe del Estado reiteró que las autoridades ofrecen sendas recompensas de 5.000 millones de pesos (poco más de 2,5 millones de dólares) por informaciones que permitan detener a Daniel Barrera (el "Loco Barrera") y a Pedro Oliverio Guerrero ("Cuchillo").
Barrera y Guerrero encabezan bandas narcotraficantes de origen paramilitar que centran sus operaciones en el Casanare y algunas zonas de las regiones vecinas del Meta y el Arauca.
Ambas organizaciones tienen unos 2.800 integrantes, admitió Uribe, que señaló que su Gobierno elevará de 500 millones (unos 250.316 dólares) a 1.700 millones de pesos (851.076 dólares) la recompensas por otros jefes medios de estas organizaciones, que también se dedican a la extorsión.
El presidente mencionó entre ellos a mandos conocidos con los alias de "Loco Harold", "Pija Arbey" y "Garacha".
"Las bandas criminales del narcotráfico son unas bandas que viven en una relación mafiosa con la guerrilla", sostuvo Uribe, quien también pidió a las fuerzas de seguridad que avancen en la derrota de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).