En la primera intervención de un presidente latinoamericano ante el G8, el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, vinculó hoy al terrorismo con el narcotráfico y solicitó a la comunidad internacional que mantenga el cerco sobre las FARC.
Uribe, que fue invitado por Canadá a participar en una sesión extraordinaria de los líderes del G8 junto con otros dos países americanos golpeados por el narcotráfico, Haití y Jamaica, realizó dos intervenciones durante la Cumbre que se inició hoy en la región de Muskoka, unos 200 kilómetros al norte de Toronto.
"En la primera intervención expresamos cómo el tema de los narcóticos y el terrorismo no se puede separar. Un país como Colombia todavía tiene terrorismo porque tiene narcóticos", afirmó Uribe durante una conferencia de prensa celebrada tras su intervención en el G8.
Las palabras de Uribe fueron escuchadas no sólo por los líderes de las ocho naciones más industrializadas del mundo, sino también por los dirigentes de siete países africanos (Argelia, Senegal, Malawi, Suráfrica, Nigeria, Etiopía y Egipto) a los que Canadá también invitó para asistir a la primera jornada de la cumbre.
El G8 está especialmente preocupado por que las organizaciones criminales del narcotráfico que operan en Suramérica se aprovechen de la debilidad de los Estados africanos para establecer sus operaciones en el continente en conexión con organizaciones terroristas.
Poco antes del inicio de la Cumbre del G8, un alto funcionario canadiense señaló que los crecientes vínculos de Al Qaeda en África con el tráfico de drogas era una de las principales razones por las que el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, había decidido invitar a Colombia, Haití y Jamaica al foro.
Estados Unidos también ha señalado que existen vínculos entre Al Qaeda, tribus nómadas del África subsahariana y las FARC para la distribución de droga a Europa a través del continente africano.
Uribe dejó claro que esa conexión entre narcotráfico y organizaciones que dicen defender fines políticos por métodos violentos es también la experiencia colombiana.
"En mi segunda intervención, me refería al tema de las guerrillas. Les dije como cuando yo era estudiante universitario, nuestras guerrillas eran ideológicas y hoy están fundidas, hoy están fusionadas con el narcotráfico", explicó el mandatario colombiano.
"Y entonces pedí a Canadá, a la Unión Europa y los Estados Unidos, al primer ministro Harper, a todos los mandatarios de la Unión Europea, al presidente Obama, que es muy importante para Colombia que se mantenga la declaración de terroristas a estos grupos".
Según el general Oscar Naranjo, director de la Policía Nacional de Colombia, la cooperación internacional es clave para el éxito en la lucha contra el narcoterrorismo.
"Hoy, lo que está claro es que tenemos que hacer más entre todos. Por eso el llamado a la comunidad internacional para que haya una especie de cerco al terrorismo, para que haya una intensa búsqueda de narcotraficantes en el mundo", explicó Naranjo poco antes de que Uribe interviniera ante el G8.
Naranjo confirmó la existencia del vínculo entre el narcotráfico colombiano y organizaciones en el África occidental.
"Colombia fue uno de los primeros países del mundo que llamó la atención sobre el problema africano y la necesidad de proteger particularmente a naciones de África occidental", explicó Naranjo, quien acompañó a Uribe hasta la Cumbre del G8.
El presidente colombiano también señaló al G8 que "la vieja división entre países productores y países consumidores está superada" porque muchos países desarrollados son exportadores de precursores químicos (utilizados para la producción de drogas) y en sus territorios se lava en dinero del narcotráfico.
"Y en Colombia tenemos 300.000 adictos. Aquí el riesgo es para todos", dijo Uribe.