Los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y Venezuela, Hugo Chávez, celebrarán mañana su duodécimo encuentro de los últimos ocho años, esta vez en la ciudad colombiana de Cartagena, para relanzar las relaciones e impulsar el comercio.
Una fuente gubernamental dijo a Efe que los jefes de Estado anunciarán a sus nuevos embajadores en Bogotá y Caracas, lo que pondrá fin a la crisis en las relaciones bilaterales.
El enfriamiento de los lazos inició en noviembre de 2007, cuando Uribe decidió suspender la mediación que meses antes le había pedido a Chávez para lograr la liberación de los secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La crisis se agravó cuando Colombia bombardeó el 1 de marzo pasado un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano, en el que murieron 26 personas, incluido el número dos de esa guerrilla, "Raúl Reyes", y dos días más tarde Ecuador rompió sus lazos con Bogotá.
En solidaridad con el Gobierno ecuatoriano, Chávez retiró a su embajador en Bogotá, Pável Rondón, y desde entonces la embajada está acéfala.
Hace seis meses los gobernantes se reunieron en Venezuela para superar las diferencias y acordaron verse de nuevo para conversar sobre los asuntos bilaterales y la crisis económica internacional.
"Vamos a examinar con el señor presidente Chávez cómo nuestras economías hermanas pueden enfrentar esta crisis", manifestó Uribe hace pocos días sobre la reunión de este fin de semana.
La prioridad que se dará al comercio en las relaciones colombo-venezolanas se demuestra en los nuevos embajadores, que provienen del sector empresarial y son expertos en temas económicos.
La semana pasada el mandatario colombiano le ofreció la embajada en Caracas a María Luisa Chiappe, ex superintendente bancaria y desde hace cinco años presidenta de la Cámara de Comercio colombo-venezolano.
Entre tanto, Chávez designó como embajador en Colombia a su ex ministro de Comercio, Gustavo Márquez.
Para Colombia, Venezuela es el segundo socio comercial, después de Estados Unidos, con un intercambio bilateral que bordea los 7.000 millones de dólares al año.
En ese comercio la balanza favorece a Colombia, que exporta 6.000 millones de dólares a Venezuela, mientras que importa unos 1.300 millones.
Las perspectivas para este año son inferiores y los empresarios colombianos calculan que exportarán unos 5.000 millones de dólares y mantendrán importaciones por 1.300 millones de dólares.
El ministro colombiano de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, recordó que en dos años Venezuela terminará de retirarse de la Comunidad Andina (CAN) y por ello urge definir las reglas comerciales.
Colombia exporta a Venezuela vehículos, alimentos, confecciones, y productos editoriales, y le compra productos petroquímicos, metales y plásticos, entre otros.
El año pasado las exportaciones de automóviles colombianos a Venezuela se redujeron, luego de que Chávez fijara un tope a la importación hasta 20.000 unidades, menos de la mitad de las que Colombia enviaba a ese mercado.
Los gobernantes conversarán en la Casa de Huéspedes Ilustres, una residencia presidencial ubicada en una base naval de la bahía de Cartagena, situada 1.000 kilómetros al norte de Bogotá.
Unos 3.500 miembros de la fuerza pública, apoyados por helicópteros, misiles, radares, fragatas, lanchas y buzos, vigilarán la ciudad por aire, mar y tierra durante la cita presidencial.
Los dos mandatarios se han encontrado en sus países en doce oportunidades, la primera de ellas en Santa Marta (Colombia), en noviembre del 2002.
La reunión más reciente se llevó a cabo el 11 de julio del año pasado, cuando Uribe visitó la refinería de Amuay, en el estado venezolano de Falcón, si bien ambos coincidieron en cumbres regionales en Santo Domingo, Brasilia, Lima y Santiago de Chile.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, adelantó que los presidentes tendrán una "agenda abierta" de temas bilaterales y mundiales, al señalar que fijaron la cita "precisamente para poder tocar todos los temas, inclusive de la crisis financiera mundial".