Añade que las telenovelas aportan, a un actor como él, reconocimiento, situación que es un poco difícil cuando el público sólo te conoce del teatro.
De su vida personal, le pudimos sacar un poco: se considera una persona muy sincera y que brinda confianza, porque le gusta confiar mucho en la gente.
El que un día dejó Venezuela para viajar a Miami por una historia de amor (para seguir a una novia con quien había comenzado a salir en ese país), a los ocho meses de llegar a Estados Unidos, terminó con su relación, pero aún así tuvieron una hija, quien hoy tiene 13 años.
En su visita a nuestro terruño, se sintió como en casa; Humberto pasó un par de días en nuestro país y aseguró que la gente es muy atenta, por ello se abriga la esperanza de regresar en cualquier momento con alguno de sus trabajos.