Un mantenimiento adecuado del aire acondicionado es vital para la salud de los que habitan en su hogar, de esta forma, se evita el riesgo de que cuando se ponga en funcionamiento el equipo, los ácaros se propaguen por el ambiente causando irritaciones o resequedad en ojos, nariz y garganta; tos, náuseas o problemas respiratorios.
Para asegurar la correcta operación del equipo, son necesarias una serie de cuidados y así detectar anomalías, antes de que puedan ocurrir fallas mayores, independientemente del tipo y capacidad del aire acondicionado, Pedro Martiz, gerente de Cold World, y Técnico en Refrigeración, recomienda contar con un programa de mantenimiento y de inspecciones generales, así como tomar preventivamente lecturas de corriente, voltaje, temperatura, presión, flujo y niveles de fluidos del equipo.
Estos aparatos deben limpiarse y desinfectarse periódicamente para evitar infecciones por acumulación de hongos y bacterias; sobre todo los filtros, pero también todos los accesorios (difusores, rejillas, conductos, etc) .
Cuidado. Algunos modelos de aire acondicionado son muy sencillos de limpiar. Lo principal es que con periodicidad se revisen los filtros, comprobar que el tubo de condensación se encuentre en buen estado, si es necesario se debe revisar la parte exterior y los caños de interconexión externa e interna, para detectar si hay algún escape de gas.
También se debe verificar las conexiones eléctricas para que un falso contacto, no vaya a causar un daño y revisar que la cobertura o los caños de interconexión no estén averiados. En ese caso se deben reemplazar.
Filtros. Conviene limpiarlos cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
Se pueden asear con una aspiradora doméstica o lavarse con agua, dependiendo del tipo de filtro.
De esta manera impide que el aire se vicie y que las sustancias nocivas y el polvo, circulen en el ambiente, ya que los contaminantes biológicos como hongos o bacterias se reproducen fácilmente en los filtros, al igual que en unidades de refrigeración o paneles aislantes de conducciones, porque en ellos encuentran condiciones de humedad, temperatura y nutrientes que favorecen su crecimiento.
El mantenimiento preventivo lo debe realizar por lo menos, una vez al año por un técnico especializado en la materia.