El horno de microondas es una de las cosas que no pueden faltar en tu cocina. Te hace la vida más fácil para algunas tareas como descongelar o preparar palomitas de maíz e incluso preparar un buen pollo.
Sin embargo, es útil tomar en cuenta los siguientes consejos para sacarle el mejor provecho.
Utensilios prohibidos
Hay utensilios que ni por error deben introducirse en el horno de microondas, pues existe el riesgo de dañarlo o de que tus alimentos no se preparen correctamente.
Alguno de esos son los moldes metálicos, melamina, cristal cortado, recipientes de barro cocido no totalmente vidriado, loza con orilla dorada o plateada, brochetas metálicas, charolas metálicas, papel aluminio, plásticos como el acrílico y el unisel, cubiertos, moldes de aluminio, bolsas de papel encerado, cualquier caja con agarraderas de metal y termómetros convencionales.
Además, para mantener la humedad en los alimentos, es recomendable cubrir con papel toalla cuando vaya a utilizar su microondas.
Consejos de los expertos
- Los recipientes y refractarios redondos son mejores para cocinar en el horno de microondas que los rectangulares.
- La forma circular permite que las microondas lleguen al centro y se expandan hacia los alimentos.
- Para saber si un recipiente es adecuado, colócalo dentro del horno junto con una jarra de 300 mililitros llena de agua fría. Enciende el horno por un minuto a una potencia alta. Si el agua se calienta y tu recipiente no, entonces es el adecuado.
- Cuando envuelvas la comida con plástico, procura dejar una parte del refractario descubierta para permitir que el vapor se escape.
- En el momento que quites cualquier tapa (incluso una de cristal), aléjate del refractario. Así evitaras las quemaduras por vapor.
- El papel aluminio es un utensilio prohibido porque no deja pasar las microondas correctamente y puede causar daños en el artefacto.
- El microondas es un electrodoméstico de gran utilidad en el hogar.