Pasado el 6 de enero, fecha en que los católicos celebramos la llegada de los tres Reyes Magos a Belén para visitar al Niño Jesús, muchos hogares acostumbran a quitar el pesebre o nacimiento, para guardarlo para el próximo año.
En algunos hogares la tradición es guardar todas las piezas y dejar las principales (María, José, el Niño Jesús y los Reyes magos) en una mesita hasta el 2 de febrero, día de La Candelaria, fecha en que se conmemora el día en que el Niño Jesús fue presentado en el Templo por sus padres, según la costumbre Judía.
En el día de la Candelaria se hace el "levantamiento del Niño Jesús", el cual consiste en llevar las imágenes y figuras del Niño Jesús a bendecir al templo, así como también levantar y quitar todas las figuras de los nacimientos y guardarlas hasta la próxima Navidad.
Pero, no importa en que fecha usted quite su nacimiento, lo importante es que los guarde con mucho cuidado para que sus elementos no se deterioren.
Para ello le recomendamos envolverlos en pedazos de papel manila o periódico, luego introducirlos en una caja de cartón grueso. Procure guardar esta caja en un lugar que muy poco frecuente durante el año, para que no tenga que estar movilizando a cada momento.
Además, le sugerimos colocar en la parte de afuera la palabra "frágil" y lo que contiene (nacimiento), por si en algún momento, se encuentra en proceso de mudanza o está limpiando o pintando la residencia; de esta forma usted o la persona asignada a este menester, conozca lo que contiene la caja y la trate con mucho cuidado.