Si está buscando una alternativa para ahorrar agua, aquí les mostraremos algunas.
Hasta un 50% del agua que utiliza en su casa puede ser sustituida por agua pluvial. Por ejemplo, usela en las actividades que no requieren agua potable, la limpieza en general, el riego del jardín o para lavar el carro.
El agua de lluvia es de excelente calidad, esto significa que regara las plantas sin cloro ni químicos.
Riego.
Otra solución más sencilla y barata es el suministro para el jardín.
Adapte un filtro al canal y sencillamente conecte a un depósito, así dispondrá de agua pura para el riego, o para alguna otra actividad.
Estos depósitos pueden tener diferentes formas, desde los sencillos barriles verdes a las tinajas de ambiente mediterráneo, que armonizan con el estilo del jardín o la terraza.
El tejado es el lugar de recolección, antes de montar su barril observe si no hay nada que le impida recogerla limpia, ya que la cercanía de fábricas que emitan productos tóxicos al aire, o una alta contaminación por el tráfico podrían contaminarla.
Precaución.
A la hora de regar las plantas se han de tener algunas previsiones para evitar dañarlas. Entre esas podemos mencionarles, nunca se debe regar una planta debajo del grifo o con la manguera dejando que el agua corra.
Esto es contraproducente porque el agua del suministro urbano perjudica a las plantas por su alto contenido en sodio y en cloro.
Por otro lado, dejar el agua en reposo, a pesar de la creencia popular, no hace que estos componentes desaparezcan.
A la hora de regar los ejemplares no se debe llenar el tiesto, porque puede que la tierra no succione todo el agua y la planta se ahogue, algo que puede provocar que las raíces del ejemplar se pudran.
Tampoco es conveniente mojar la parte aérea de un ejemplar cuando lo estemos regando, porque las hojas pueden marchitarse o quemarse si les da el sol.
El agua que utilice siempre debe estar a temperatura ambiente. Si lo hace con agua muy fría podría perjudicar sus plantas.
El aprovechamiento del agua lluvia no es algo nuevo, a principios del siglo XX ya era una práctica habitual, por eso siempre que pueda aprovéchelas en sus labores cotidianas.