Las esculturas son piezas que le dan a la decoración otra dimensión, ya que cambian totalmente el entorno y brindan un toque de sobriedad y elegancia.
Es el arte plástico propiamente dicho, pues es el arte de modelar figuras y reproducir objetos. En él, se incluían antiguamente todas las artes alfareras, las de talla y cincel junto con las de fundición y moldeado, y a lo largo de los siglos ha seguido evolucionando.
Tipos.
Se divide en dos grandes ramas: la estatuaria, que representa la forma humana y expresa la sensibilidad del hombre, al tiempo que reproduce artísticamente los demás seres de la naturaleza, y la ornamental, que desempeña un papel secundario, ya que sirve de auxiliar a la estatuaria y a la arquitectura.
En la estatuaria encontramos el bulto redondo y de relieve; la de bulto redondo es la que se puede contemplar desde cualquier punto de vista a su alrededor.
La de relieve está realizada o adherida sobre un muro o cualquier otra superficie, por lo que tiene un único punto de vista que es frontal.
Materiales.
El barro es uno de los materiales más antiguos utilizados por el hombre por ser fácil de modelar, además se utilizan las piedras, como por ejemplo el mármol, el alabastro o la piedra caliza, el bronce, la madera y la resina.
Decoración.
La decoradora Carmen García Villalaz expresa que las esculturas se utilizan generalmente como un elemento artístico de impacto, y de acuerdo con su tamaño pueden ir colocadas en nichos, pedestales, o si son pequeñas, sobre mesas.
Para las esculturas de pared, en las que hay que hacer instalaciones, este tipo van muy bien con las decoraciones actuales. Las mismas pueden ser de cualquier material, pero más que todo se usan las de bronce y cerámicas. También pueden ser acrílicas.
Asegura García Villalaz que es muy interesante cuando vemos esculturas en las casas, ya que son obras de arte que por lo general no son adquiridas con regularidad.
No deben ser muchas si son de gran tamaño; sin embargo, sin son pequeñas, las mismas irán en pedestales de madera lacada o mármol y pueden ir en estanterías u otros lugares donde puedan ser exhibidas.
Las más comunes son las de estilo romano, griego, heroico, monumental, renacentista, gótico, de perfección anatómica, rostros, naturaleza, fauna y flora.
Se pueden ubicar en pasillos, en la entrada de un despacho o de una casa, o como obra principal en el centro del vestíbulo.