Está que quiere volverse loca porque siente que tiene muchas cosas por aquí y por allá. Al punto que no sabe dónde poner qué. Y, bajo ninguna circunstancia quiere parecer desorganizada.
Bonita tarea esta de poner cada cosa en su lugar. O en otro en donde no desentone con la decoración ni constituya un peligro para nadie.
Cuando de decorar con poco dinero se trata, es el momento de que aflore su creatividad. Y buen gusto.
La mejor manera de salirle al paso a esa necesidad de hacer que el espacio le rinda y que los objetos no parezca que están mal puestos ni dejados al descuido es recurriendo a las cajas. Las hay de todos los tamaños, colores, materiales y formas. Las puede colocar arriba, abajo, dentro, fuera, al lado, con tapa, sin tapa..
Por ejemplo, las de madera donde vienen las legumbres sólo tiene que remozarlas un poco. Pintarlas de colores vistosos o pastelitos, según el que mejor combine con su decoración y puede colocar dentro de ellas maceteros. O, hacerle una camita al perrito.
Si lo que necesita es ahorrar espacio, entonces podría colocarlas una sobre la otra. Como una gran torre de colores. Mejor aún si es en esquina.
Son excelentes para colocar las revistas.
Si colecciona estampas o postales también puede guardarlas en hermosas cajas.
Las cajas grandes le resultan muy apropiadas para guardar los juguetes de su hijo. O para colocar sábanas, toallas y manteles.
Las cajas medianas le sirven para guardar fotos, medias, recortes, cartas, tarjetas, recuerdos..
Las pequeñitas son adecuadas para prendas, botones, cinta, clips, alfileres.
Las cajas redondas y mediana resultan un simpático costurero.
En vez de tener las cuentas dispersas, ordénelas. Coloque todos los recibos de agua en una caja, los de luz en otra y así sucesivamente.
Las de metal pueden servir para colocar plantas en miniatura.
¿Verdad que son muy prácticas y útiles las cajas? Así que, de ahora en adelante, nada de arrojarlas a la basura. Recíclelas. Verá cómo se ahorra y se entretine, ya que lo mejor de todo es que usted misma puede hacerlas, según sus necesidades. Puede forrarlas también con tela (seda, encaje, tul), papel de construcción, papel satinado, papel de regalo, recortes llamativos de revista, etc.
Si lo que está buscando es ganar espacio y eliminar esa sensación de asfixia, producto de tantos objetos por doquier sin explicación alguna, las cajas son la solución ideal.