La Ablasión Tumoral por Radiofrecuencia es un procedimiento en el que se destruye una tumoración cancerosa aplicando corriente eléctrica; fue practicado en nuestro país por primera vez en días pasados en la Clínica Hospital San Fernando. El doctor Gilberto Chanis, radiólogo intervensionista y encargado de realizar el procedimiento, nos explicó que la corriente llega al tumor mediante electrodos que se introducen a través de la piel hasta llegar al órgano afectado por el cáncer.
Los electrodos se colocan dentro del tumor con equipos de Tomografía Axial Computarizada o Ultrasonidos, ambas tecnologías de uso rutinario en los departamentos de Radiología. Este procedimiento puede realizarse en el salón de operaciones en conjunto con un médico cirujano. De acuerdo con el Dr. Chanis, este tratamiento es relativamente nuevo en el campo de la Medicina y a nivel mundial está disponible en menos de 30 países. En junio del 2001, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó su aplicación en la destrucción de tumores de tejidos blandos.
La Ablasión Tumoral por Radiofrecuencia ha tenido resultados muy alentadores al aplicarse en tumores del hígado, pulmón y riñón, entre otros.
El Dr. Chanis reveló que todo el tiempo que dure el tratamiento, el paciente deberá ser vigilado por un médico anestesiólogo, encargado de monitorear sus signos vitales y de evitar que el paciente sienta dolor. En la selección del paciente participan un médico de cabecera, especialistas en Gastroenterología, Cirugía y Oncología, y otros profesionales. De la correcta elección depende en gran manera un resultado exitoso.
La Ablasión Tumoral por Radiofrecuencia es una alternativa para los pacientes que no se consideran candidatos a cirugía y en los que los tratamientos convencionales no están funcionando, como por ejemplo, pacientes que no están respondiendo adecuadamente a la quimioterapia. Como cualquier procedimiento médico, existen complicaciones; pero en Dr. Gilberto Chanis asegura que son mínimos. “La mortalidad por el procedimiento está reportada en la literatura en un 0.02 %, es decir, es un riesgo extremadamente bajo”, acotó.
La comunidad médica panameña ha aceptado de buen grado el procedimiento, que la coloca a la vanguardia de los profesionales del continente.
La paciente intervenida evoluciona bien, en pocos días será evaluado para evaluar los resultados.
La medicina es una ciencia que salva vidas, y sus avances buscan cumplir este cometido. La Ablasión Tumoral por Radiofrecuencia, como nos comentó el radiólogo, puede significar para alguien la alternativa que le permita vivir más tiempo, con una mejor calidad de vida y hasta incluso la posibilidad de erradicar la enfermedad. Es una esperanza.