Si bien hemos asistido alguna vez a una obra de teatro en Panamá o en alguno de los países de la región centroamericana, no podemos ignorar las vicisitudes que pasan nuestros artistas del teatro.
Este fue el tema principal que se expuso en el Primer Conversatorio “Panorama Teatral Centroamericano”, en el que el Proyecto Lagartija, representado por los actores becados de Centroamérica, se dieron cita en el Teatro La Quadra para conversar sobre su país y la realidad del teatro como arte expresivo y artístico.
El profesor y moderador costarricense Marco Guillén inició la charla de manera amena, con una expresión: “que la reflexión permita aclararnos”. Guillén y cada actor y actriz que llenaron una guía que permitió aclarar las dudas de la audiencia en general.
La realidad en común expresada por los artistas becados es que la necesidad los lleva a tomar opciones de trabajo paralelos y esporádicos, como “la docencia” y “la locución”.
El actor muchas veces debe asistir a talleres para poder mantenerse actualizado en las diversas ramas de la actuación, como el malabarismo, la danza, el canto y el lenguaje corporal.
Carrera en teatro.
Panamá y Costa Rica cuentan con la Licenciatura de Teatro en la Facultad de Bellas Artes.
La actriz tica Catherine comentó que incluso existe el Diplomado en el Taller Nacional de Teatro.
Los actores representantes de Panamá tuvieron la responsabilidad de anunciar que en la Universidad de Panamá se abrirán los cupos para la Maestría en Teatro, algo que dejó perplejos a más de uno de los actores visitantes.
En El Salvador, el panorama académico es diametralmente opuesto.
El actor Omar Randeros especificó que no hay Escuela Superior. “Había Bachilleres en Artes”, pero los estudiantes tenían que salir al extranjero para poder especializarse en las expresiones teatrales.
La Escuela Superior de Arte Drámatico de Guatemala es la única entidad estatal que imparte la licenciatura completa en cada ramo.
María Cardona siente que el Gobierno ha implantado nuevas iniciativas con miras a programas como “Escuelas Abiertas”, en los que se imparten clases obligatorias de arte para los niños.
Por otra parte, Belice y Nicaragua no cuentan con la licenciatura teatral, por lo que asisten a talleres.
Apoyo privado y estatal.
Las coincidencias se encuentran en su mayoría en la falta de “teatros disponibles” para poder realizar sus interpretaciones .
Muchas salas tienen un costo que la boletería apenas puede cubrir.
Los parques, calles y plazas públicas son lugares alternativos al aire libre, que se pueden prestar para atraer a los transeúntes, pero no garantizan a los actores el pago de la audiencia que se aproxima con curiosidad.