El escritor está en un espacio pequeñísimo.
Allí comparte jornada con una secretaria, que está en la parte próxima a la puerta y el está atrás en un escritorio pequeño, donde tiene su computador que sólo usa para mandar correos electrónicos. Para atender a las visitas cuenta con un sillón negro hundido en el centro, que hace juego con las tantas cajas de libros que hay en ese espacio.
En las paredes hay recortes de periódicos, un cuadro el maestro Rogelio Sinán y afiches de presentaciones de libros de años lejanos, en las que se ve un Jaramillo Levi aún cuarentón.
Seguro de que echará de menos este lugar una vez llegue el 31 de agosto, último día que ejercerá en este cargo.
Por una u otra razón este escritor es el que más presencia en los medios ha tenido.
En parte, porque desde esta oficina centraliza un sin número de actividades dirigidas a los escritores, en otra, porque la Universidad Tecnológica, por medio de él, promueve la creación por medio de concursos con premios. O en otro caso, él mismo mueve los hilos, como es la revista Maga, donde publica, edita y vende sus obras.
Con esto, se podría interpretar que Jaramillo Levi obtiene buenos ingresos.
"Yo siempre he escogido carreras que dan poco dinero", esto haciendo referencia a la docencia que inició a los 19 años en el Instituto Nacional, luego en colegios privados, en universidades de México y en la Universidad de Panamá.
Lo que antes le traía tristeza -la despedida- hoy lo llena de orgullo. Tanto así que él mismo enseña lo más importante del trabajo a su sucesora, una escritora que ocupará este cargo.
Para Jaramillo Levi las cifras son importantes en una Universidad de números, y en ese sentido, la Coordinación de Difusión Cultural publicó unos 65 títulos de nuevos escritores durante su gestión.
En el año de 1971 ganó una beca para escribir un libro en México. Pero él no regresó una vez cumplidos los 12 meses, porque su estadía en ese país fue de 12 años. Allá escribió, fue profesor, fundó una editorial y se estrenó como promotor cultural.
Jaramillo Levi, quien dice que escribe solamente para personas cultas, con la venta de los libros tampoco ha logrado cifras mayores.
Aunque ha publicado con editoriales extranjeras, éstas le pagan el 10 por ciento del valor de cada libro vendido y eso en Panamá es casi nulo.
Aquí dejo una labor cumplida. En cuanto a la revista Maga, esta pasará a ser editada por el Grupo Editorial 9 Signos, pero con algunos cambios en la temática que presentó hasta ahora. Se incluirá teatro, danza, cine y todo lo que sea Arte.
Para el promotor cultural, que también vendía la revista Maga de salón en salón en la Universidad de Panamá, también ha demostrado gran paciencia para los premios. En el año 2005 ganó el Premio Ricardo Miró en la categoría cuentos, luego de 12 años de concursar año tras año.
El escritor dice que la Tecnológica ha recibido algo a cambio de su trabajo.
"La imagen cultural esta fuerte, mucho más que la Universidad de Panamá, que no hace nada", agrega.
En cuanto al trabajo del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Jaramillo Levi señala que aparte del Premio Ricardo Miró, el Gustavo Bastista Cedeño (fundado por él cuando fue director de Letras de esa institución) y el Medio Pollito, no está publicando libros de autores y tienen una imprenta.
"Los libros ganadores del Premio Miró no han salido todavía", dice el escritor.
Enrique Jaramillo Levi está en una etapa en su vida poco usual para los escritores.
En dos años ha escrito unos siete libros, destacándose ahora en la poesía, un género poco conocido en él.
En los próximos días estará recibiendo dos nuevos libros impresos en editoriales extranjeras.
La revista cultural Maga será editada en otro formato y sin el apoyo de la Coordinación de Difusión Cultural.
Dentro de los cambios editoriales abarcará más que Letras, para así atraer más lectores.