Ben Affleck y Jennifer Garner quieren lo mejor para sus hijos, por lo que ahora mantienen una buena relación a pesar de anunciar que se divorcian.
La pareja en problemas ha decidido vivir en la misma casa, para que su separación no cree ningún trauma para sus hijos, por lo que han iniciado una reforma para adaptar la mansión a su nueva situación.
Durante las obras en su mansión de Los Ángeles, han decido alquilar la mansión que alquila Brooke Shields y su marido Chris Henchy en el mismo barrio, y por la que pagarán US$30 mil al mes.
De momento, Jennifer y los niños se encuentran en Atlanta porque la actriz está rodando 'Miracles from heaven', pero cuando regresen a California lo harán temporalmente a la casa alquilada.