Kipling y Neruda son los autores favoritos de Nessim Bassan, en cuyo sitio de Internet el Águila Harpía lo hizo famoso.
Él se describe como "un ciudadano del mundo preocupado por el rumbo ecológico que lleva".
De allí que con sus cinco sentidos se conecta con la naturaleza cada vez que puede. Casi diríase que trata de entablar un diálogo usando códigos que adecua según su “interlocutor”, sea planta, animal o el mismo cosmos.
Este sensible habitante de la Tierra publicó un hermoso libro de fotografías "Mis ojos, puerta de mi alma/My eyes door of my soul", para colaborar con la labor de FANLYC, una ONG a la que admira y con la cual se siente identificado.
Explica: “Trato de mostrar y concienciar lo afortunados que somos con nuestro planeta. Creo en Dios y la justicia divina, tenemos que pensar en la humanidad. Si amas a Dios demuéstraselo amando a tu prójimo, sea un amigo, tus vecinos, familiares, y más aún a un extraño. Creo que el ayudar a alguien que no conoces y de manera desprendida es una gran obra”.
No nos queda duda de que por pensar en el pobre, como dice Salmos 41:1 “En el día malo lo librará Jehová”.
Padre de tres hijos (dos varones y una niña) y abuelo de seis nietos, Nessim Bassán está semi jubilado, pero se mantiene muy activo. En su agenda ocupan un lugar importante la fotografía y acciones en favor de la niñez, cuya suerte le importa mucho, máxime la de los que atraviesan por situaciones difíciles.
A sus 59 años se siente bastante juvenil, trata de ocuparse de su salud, comer bien, dormir bien y pasa mucho tiempo con la naturaleza.
“Me causa una verdadera felicidad estar en el monte, en la selva”, dice este empresario quien en su libro presenta una selección de 440 fotos.
“TODAS fueron tomadas por mí”, destacada orgulloso. Sí, con mayúscula.
En esta primera edición de 1,000 ejemplares de la bella publicación de tapa dura, digna de estar en las mejores bibliotecas, puso todo su empeño, inspiración y amor por sus congéneres, la naturaleza y el Hacedor Supremo.