El exceso de sombras puede resultar contraproducente. Por ello, lo mejor es utilizar tonos tierra y elegir sombras en polvo, nunca en crema, para evitar resaltar las arrugas del párpado propias de la edad.
“Unas cejas bien depiladas y unos toques con el rizador en tus pestañas conseguirán reavivar tu mirada sin una gota de maquillaje”, resalta la maquillista Nicole Sánchez.
Además, para rejuvenecer la mirada, un truco especial es que en “el ojo se realice un discreto rabillo hacia arriba para ayudar a que el párpado suba”, destaca la profesional.
De igual manera, se debe evitar el uso excesivo de sombras, porque esto da la sensación de que el párpado pesa. “Lo mejor es combinar únicamente dos sombras, por ejemplo una marrón y una beige, y aplicar la más clara en todo el párpado interior y en el arco debajo de las cejas, mientras que la más oscura se debe colocar hacia afuera en forma de ‘V’ para alargar el ojo”, finaliza Sánchez.