Jean-Charles de Castelbajac sigue siendo un niño y, a sus 50 años, traslada su imaginación desbordante a su primera colección de alta costura, en la que se codean Bambi, Gulliver y Jimmy Hendrix, jugando con materias suntuosas, como la seda, el visón o la cachemira.
Como siempre, provocará rechazo o admiración."Mi inspiración es la felicidad y la alegría de vivir", resumió el modista el lunes por la noche al terminar su desfile-acontecimiento, al que asistió el cineasta norteamericano Brian de Palma."La alta costura es la aristocracia de la profesión, pero el lujo no debe imponerse, no tiene que verse", explicó a la