La vida de la cantante Amy Winehouse no sólo gira entorno a fiestas, drogas y alcohol.
La británica también tiene tiempo para hacer buenas obras. Lo comprueba su participación sorpresa para los asistentes a una cena de recaudación de fondos para la asociación 'Rays of Sunshine' (organización para ayudar a niños británicos con enfermedades de elevada tasa mortal).
Un espectador dijo que aunque “siempre se leen historias negativas sobre ella, no podía haber sido más amable. Fue lo mejor de la noche”.