La situación de Amy Winehouse ha empeorado desde el arresto de su esposo Blake Fielder-Civil, quien está preso por obstaculizar la justicia.
A raíz de ello, la cantante británica podría terminar en prisión de por vida, si es hallada culpable de conspiración, lo que afectó el curso de la justicia.
Winehouse, de 24 años, será interrogada ahora por Scotland Yard por supuestamente haber ayudado a su esposo, el productor Fielder a escapar de la justicia.
La cantante deberá someterse a pruebas de ADN y huellas digitales, y será interrogada bajo cautela, así lo dio a conocer un diario británico.
Winehouse prometió que se suicidará, si es sentenciada a una condena a prisión.
La cantante es sospechosa de haber pagado unos 400 mil dólares para armar evidencia en la causa contra su esposo, quien agredió físicamente a un camarero.
Después de los últimos acontecimientos en la vida de Amy, la chica ha prometido a su familia internarse en una clínica de rehabilitación el próximo año.
“Ella quiere ir a Los Ángeles e internarse en una clínica de rehabilitación. Pero, antes piensa organizar una fiesta de Navidad en Londres, que podría ser otro escándalo”, dijo un amigo de la artista.
Winehouse tiene un historial de consumo de cocaína y heroína; sin embargo, anhela una vida sana para el 2008, para así poder brillar en la ceremonia de premiación de los Grammy, que se realizará el 10 de febrero en Los Ángeles.
Amy quiere dar la presentación del año en Los Ángeles, pero, primero desea celebrar una gran fiesta de Navidad.
Según un amigo de la cantante, Winehouse consume más drogas que nunca desde que su esposo está en la cárcel.