Anahí quedó frustrada porque no tuvo la boda con que ella soñaba, y por seguridad la ceremonia fue sencilla y se llevó a cabo a puerta cerrada en la Catedral de San Cristóbal, según publica la revista Fama!.
La artista tuvo que dejar atrás sus sueños de una gran fiesta, con invitados importantes, una suntuosa Luna de Miel, también su vestido confeccionado por la importante diseñadora Vera Wang, para conformarse con una ceremonia pequeña, con sólo los familiares más cercanos, y un grupo de indígenas que fueron acarreados para simular una celebración de pueblo.
Anahí tuvo que adaptarse a la situación, pues Manuel Velasco hubiera sido blanco de muchas críticas por el despilfarro de recursos en una boda, afectando su carrera política.
Además, la fecha fue cambiada en varias ocasiones, para evitar que manifestantes hicieran algún escándalo que pusiera en riesgo la integridad de la pareja.