Variedades

Baja de tono la alfombra


La tradicional alfombra roja no lució tan impresionante como de costumbre... sólo tenía 50 metros de longitud y aún así fue pisada por las estrellas en la 75 entrega del Oscar, quienes definitivamente le bajaron al brillo y glamour característico de otros años.
Los colores predominantes entre las mujeres fueron el negro y el azul, todo el ambiente bajó de tono y sólo estrellas como Natalie Portman, Hillary Swank y Jennifer Garner llegaron echando tiros. De los caballeros, todos iban uniformados con el típico esmoquin de color negro. Sin embargo, resaltó Sir Sean Connery por su camisa con holanes.
En esta ocasión existieron dos "alfombras rojas". Por la parte trasera llegaron todos los invitados que no tenían nominación o que no son artistas reconocidos. Aquí no hubo fotografías. Todos los que iban llegando no podían evitar alzar su cara al cielo para ver los dos helicópteros que sobrevolaron la zona, así como una avioneta que portó un letrero que decía: "Terminen el drama político, háganlo por las vidas americanas".
La alfombra roja principal fue recortada más de 200 metros por razones de seguridad y para quitarle frivolidad a la fiesta más importante de la industria cinematográfica, debido al conflicto bélico que Estados Unidos establece actualmente contra Iraq. Susan Sarandon, la activista de la que se esperaba saliera toda la furia antiguerra al agarrar el micrófono, llegó con un semblante triste.
"¿Por qué venir a la ceremonia en semejante torbellino? Porque el arte es importante, porque hay que creer en uno y porque hay muchos problemas en el mundo desde el 11 de septiembre, Dios los bendiga, estoy aquí frente a mi madre a quien toda mi vida quise que se sintiera orgullosa de mi y ahora yo quiero hacer que mi hija sienta lo mismo de mi", dijo Kidman entre lágrimas.
Después de tanta paranoia, la fiesta se llevó en paz. Con dos helicópteros sobrevolando el Teatro Kodak y más de mil policías colocados a 22 cuadras a la redonda, así como cientos de agentes vestidos de civil, la ceremonia que se esperaba luciera desolada, sí tuvo glamour y algunas protestas contra la guerra.
El show continuó, y así una ceremonia que pasará a la historia y que jamás será olvidada por la situación política en la que se desarrolló, exaltó la importancia del séptimo arte, como el lado humano de las personas... Y el humor, como el antídoto para la nostalgia.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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