EL verse y sentirse bien es producto, en gran medida, de cuán saludables estamos y de nuestra actitud ante la vida. Si pone en práctica las recomendaciones que aquí le damos, podría empezar a sentir un cambio inmediato en su nivel de energía y en su salud física y mental. Estos cambios la ayudarán a aumentar sus posibilidades de una vida más larga y saludable. Cualquier mujer, independientemente de su edad, antecedentes médicos o salud actual, se beneficiará al seguir esta guía.
¡Cuídese de no pasarse de libras!
La obesidad (más de 30% sobre su peso ideal) incrementa el riesgo de sufrir enfermedades importantes como presión alta, ataques cardíacos, derrames, diabetes y hasta cáncer. Muchos de los síntomas de la menopausia pueden aliviarse con sólo bajar de peso. En mayor riesgo se encuentran las mujeres que aumentan de peso en el área media del cuerpo. Reduzca el consumo de calorías y recuerde que los cambios pequeños pueden tener grandes efectos. Por ejemplo, coma pollo y pescado siempre asado o a la parrilla y evite las frituras. Si toma leche, asegúrese de que sea descremada. Use limón como aderezo para sus ensaladas. Limite los dulces. No piense en la dieta como una tortura, piense en ésta como un estilo de vida más moderno, saludable y fresco. Para saber si está pasada de peso no utilice la balanza. La obesidad se mide en términos de masa muscular contra la acumulación de masa grasa en su cuerpo.
El Índice de Masa Corporal (IMC) es la relación entre su estatura y su peso. Calcule su IMC así:
Su peso / Su altura = IMC
Bajo peso: Menor de 18.5
Normal: De 18.5 a 24.9
Sobrepeso: De 25 a 29.9
Obesidad: mayor a 30
Para beneficiarse del poder curativo de las frutas y los vegetales, debe consumir una buena cantidad al día. Las frutas y vegetales de color fuerte como las naranjas, mandarinas, fresas, espinacas, brócoli, ayote y zanahorias tienen más nutrientes que las de color claro como las papas, el chayote y el maíz blanco.
Varios estudios demuestran que aquellas personas que comen al menos cinco porciones diarias de frutas y vegetales tienen casi 40% menos probabilidades de sufrir alguna forma de cáncer que aquellos que consumen menos de dos porciones al día. Además, éstas constituyen una excelente fuente de fibra.
Tome diariamente un suplemento multivitamínico. Busque uno que contenga vitaminas A, C, D, E y el conjunto de Vitaminas B, y minerales como Cromo, Cobre, Yodo, Magnesio y Zinc.
Perdemos mucha agua durante el día, especialmente si hacemos bastante ejercicio o vivimos en un clima muy caliente. Por esto, es importante mantener el cuerpo hidratado pues la deshidratación es causa común de fatiga. Además, a medida que envejecemos el cuerpo pierde su capacidad para detectar la sed, por esto, aunque no siente la necesidad, trate de tomar al menos 8 vasos diarios de este líquido. Así mismo, evite tomar mucho café porque, además de ser un diurético natural, interfiere con la absorción del calcio.
A partir de los 30 años, empieza a disminuir nuestra densidad ósea. Para contrarrestarlo, inicie un programa de pesas. Dos o tres sesiones de pesas por semana mejoran el tono muscular, la resistencia física y la condición de sus huesos. Una sesión de 8 a 15 repeticiones es suficiente para principiantes, después puede subir a tres repeticiones por ejercicio. Es importante solicitar ayuda a un entrenador en un gimnasio para iniciar un programa de pesas. Si quiere iniciar un régimen en casa, puede hacer los movimientos con botellas llenas de agua.
Son la base de todo régimen de ejercicios. Se empieza y se termina con ellos. Es importante estirarse de 10 a 20 minutos al menos dos o tres veces por semana. Puede pararse de puntillas y estirar los brazos hacia arriba y tratar de “alcanzar estrellas” o poner una pierna adelante y otra atrás, doblar la rodilla de la pierna de adelante sin que el tobillo de la pierna de atrás deje el suelo. Cambie luego de pierna.
Hágase exámenes médicos con la frecuencia que sea necesaria
Es su responsabilidad estar pendiente de su estado de salud, hacer algo al respecto y llevar el control de su progreso. Para que no se le olviden, escoja una fecha clave cada año y comprométase a realizárselos. Si es necesario, pídale a su médico que le saque la cita del próximo año en cada visita. Aun así, lleve usted una libreta o agenda y anote no sólo la fecha de sus próximas revisiones sino también las recomendaciones de su médico.
Si su presión es frecuentemente mayor a 140/90, consulte con su médico para evaluar su condición. Aunque no se manifieste, conforme avanzan los años la presión alta puede ocasionar un derrame, un ataque cardíaco o problemas renales. Para mantener su presión arterial en un nivel aceptable siga una dieta baja en sodio, vigile su peso, mantenga un programa de ejercicios, consuma alcohol muy moderadamente y no olvide que es su responsabilidad mantener un control adecuado de su colesterol por las mismas razones.
Evite tomar y fumar en exceso. Si fuma, trate de reducir la cantidad y piense seriamente en dejarlo. Además de sus conocidos efectos sobre el cuerpo y la piel, el cigarrillo y el alcohol pueden ser desencadenantes de estados depresivos. A partir de ahora, depende de usted el llevar un régimen de buenos hábitos, en general. Para empezar, no bastan los buenos propósitos.
El insomnio es uno de los síntomas que afecta a muchas mujeres. Despertarse durante la noche con calores o sudoraciones nocturnas y tener dificultades para volver a dormir es normal en este periodo. Aunque las necesidades de sueño de cada persona varían, 8 horas es un buen promedio. Existen algunas soluciones naturales para controlar el insomnio: Evite el alcohol, la cafeína y los medicamentos que puedan interferir con el sueño. Procure acostarse y levantarse a la misma hora todos los días. Procure no utilizar el dormitorio más que para dormir y tener relaciones íntimas.
Bella por fuera... sana por dentro
En el afán diario, muchas personas sólo se centran en lucir bien ante la sociedad, pero sus sistemas vitales no funcionan a la perfección.