Una quincena de especialistas ha iniciado el estudio de una vacuna contra el cáncer de riñón en Brasil, informó el diario O Estado de S.Paulo. Especialistas del Departamento de Inmunología del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Sao Paulo (USP) y del laboratorio de Patología Cirúrgica y Molecular del Hospital Sirio-Libanés han lanzado este proyecto piloto para el desarrollo de una vacuna contra el cáncer, que aún se encuentra en una fase inicial.
En total, 13 voluntarios con cáncer de riñón o melanoma de los tipos que mejor responden a un proceso inmunoterapéutico participan en el proyecto brasileño, dirigido por José Alexandre Marzagao Barbuto, profesor-doctor de inmunología del Instituto de Ciencias Biomédicas de la USP y coordinador del estudio. La mayoría ha sido sometida a cirurgía u otro tipo de tratamiento que no logró detener la enfermedad.
Los pacientes ya han tomado por lo menos una dosis de vacuna y cinco ya han superado la primera fase de la investigación, de unos tres meses. Aunque el especialista advierte de que no hay ninguna conclusión sobre la vacuna, los resultados en el laboratorio "son positivos", aunque el proceso necesita de más tiempo para desarrollarsee.
Patrocinado por la Fundación de Amparao a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP), el proyecto, iniciado hace un año, tiene como base de trabajo un estudio publicado el pasado año en Alemania, que trató a 17 pacientes con cáncer de riñón, en fase metástasica. De los 17 pacientes que participaron en ese proyecto, cuatro se curaron totalmente en un periodo de seis meses sin que en los dos años siguientes se produjera ninguna recaída. Otros cuatro enfermos respondieron de manera parcial, es decir, la enfermedad se contrayó en un 50% y sólo en uno las lesiones tumorales desaparecieron y una evolucionó posteriormente, asegura el diario.
"Como se puede observar, los resultados fueron realmente prometedores", asegura Margazao Barbuto. La vacuna se elabora con fragmentos del tumor del enfermo, que recibe una dosis cada seis semanas, aunque el periodo de tratamiento depende de la cantidad de células tumorales recogidas en él. Según el especialista, esta técnica ya ha dado buenos resultados en los experimentos realizados con animales y en el futuro puede ser utilizada para otros tipos de cáncer.